El asedio a Kiev es total, columnas de tanques van cerrando un cerco sobre la capital ucraniana, que no podría resistir el asedio más que algunas horas.
Rusia avanza hacia la capital por todos lados, y paralelamente, ataca las zonas cercanas a la frontera con Polonia, para cortar el suministro de armas al ejército ucraniano.
Moscú confirmó este viernes el bombardeo a Ivano-Frankivsk y Lutsk, ciudades situadas a 90 kilómetros de bases de la OTAN instaladas en Europa.
Joe Biden y la Unión Europea reaccionaron ante el ataque. Si bien el presidente norteamericano señaló en varias oportunidades que no intervendrá directamente en el conflicto, hoy aseguró el “compromiso” de Washington de defender "cada centímetro del territorio de la OTAN con todo el poder de una OTAN unida y galvanizada".
Esa defensa irrestricta de las bases militares de la Organización del Tratado del Atlántico Norte podría llevar a un enfrentamiento entre la asociación integrada por grandes potencias globales y Rusia, y desencadenaría, según Biden, una “tercera guerra mundial”.