En Estados Unidos lo que una pareja hizo con un niño al que habían adoptado destapó una historia de terror que se escondía en una vivienda cuyos propietarios eran un matrimonio.
Todo ocurrió en el pueblo de Júpiter. Una investigación comenzó con la desaparición de un menor de 13 años, ocurrida el 30 de enero. Este caso se asignó a un detective que se especializa en buscar personas desaparecidas. Fue así como llegó al hogar del chico y observó una gran estructura cuadrada, similar a la de una caja, que tenía un interruptor en la pared externa.
En el interior de esa estructura se topó con un cubo, un colchón y una cámara. Cuando le consultaron a la madre Tracy Ferriter que era eso, ella afirmó que ese lugar se usaba como almacenamiento y oficina. Pero al día siguiente, cuando el niño fue a la escuela, confesó que sus padres lo habían mantenido encerrado en el garage desde al menos 2017.
De lo que se desprende de la investigación, determinaron que al niño se le permitía ir a la escuela, pero el resto del tiempo lo tenían encerrado. Sus padres adoptivos le llevaban comida y se bañaba con el cubo que encontró la Policía.
La pareja fue detenida y quedó acusada de abuso infantil. Por otra parte, los otros tres niños que vivían en la vivienda fueron puestos bajo el resguardo de servicios sociales.