En las redes sociales una joven compartió una historia que se volvió viral, debido a la mala experiencia que resultó en conocer a un hombre a través de Tinder. Vivió una verdadera pesadilla cuando cenaba con su nuevo amor y apareció "la ex mujer muerta".
La protagonista es Hanna, de 20 años, y oriunda de Reino Unido. Conoció a un joven (de quien no trascendió la identidad) por medio de la mencionada aplicación. Tras unas semanas de diálogo ambos tomaron la decisión de avanzar en la incipiente relación.
Según dijo la joven ilusionada "pensé que se trataba de una buena persona, me gustaba, aunque debo reconocer que no mucho".
Luego de meditarlo un par de veces se dio cuenta de que debía avanzar. "No vi que sucedieran muchas cosas, solo pensé que podría intentarlo", sostuvo.
Es así que la pareja fue a cenar a The Brasserie, un conocido lugar para citas que forma parte de The Royal King’s Arms Hotel, en la ciudad inglesa de Lancaster.
La cita avanzaba. Comían mientras charlaban para irse conociendo, y fue cuando el hombre comenzó a hablar de su ex pareja. Es así que empezó a contar con angustia que su pareja anterior había fallecido de cáncer, y hasta le había mostrado fotos de su difunta mujer y se las mostró.
“Estaba emocionado hablando de su pareja recientemente fallecida de cáncer, y de cómo estaba luchando después de su pérdida. Me conmovió porque es algo horrible", contó Hannah.
Pero de un momento a otro el clima cambió rotundamente. Fue en el preciso instante que él miró hacia la parte superior del lugar, se puso blanco y corrió hacia los baños. Hannah se quedó confundida y miró alrededor de la habitación para ver qué lo hacía palidecer como un fantasma.
“Me doy vuelta y veo a una mujer muy parecida a la que me había mostrado en la foto. Más que parecida, era idéntica. Fue como ver un fantasma", aseguró.
“Resulta que la ex muerta no estaba tan muerta. De hecho, la mujer tenía dos hijos con él y pensó que había estado trabajando horas extras para mantenerlos”, se asombra al contarlo al medio británico.
Hannah no podía salir de su asombro. Su cara mientras charlaba con la otra mujer se iba transformando. Más aún, cuando le dijo que ella podría haber sido la sexta chica a la que le había contado la historia.
“¿Él pensó que no era gran cosa fingir una pareja muerta para una cita? Dejé dinero para pagar mi parte de la cuenta y me fui. Cuando salía del lugar, escuchaba a la pobre mujer gritándole", asegura.
¡Durísimo!.
(Fuente: Clarín - Contexto)