QAnon (Q-Anónimo) comenzó como grupo al reunir adeptos a la teoría de un “Estado Profundo” global, del que participarían políticos, celebridades, dirigentes mundiales de todos los ámbitos, que se unían para derrumbar al gobierno de Donald Trump.
Muchos de sus integrantes fueron los protagonistas de la toma del Capitolio, con Trump derrotado, para impedir que Joe Biden asuma el poder.
Uno de sus militantes, Matthew Taylor Coleman, de 40 años, protagonizó un hecho de sangre brutal.
Taylor asesinó a sus dos hijos, y cuando fue arrestado, admitió el filicidio y lo justificó diciendo que lo había hecho como “único curso de acción que salvaría al mundo".
Taylor señaló que sus hijos “poseían ADN de serpiente, y se convertirían en monstruos”.
Según reveló la investigación, el asesino llevó a sus pequeños de 2 años y 10 meses a México, los asesinó y regreso a los Estados Unidos, donde fue detenido tras la denuncia de la madre de los niños.
Tylor, duelo de una tienda de surf en California, les disparó con un rifle de caza submarina y abandonó los cuerpos, que fueron encontrados por las autoridades mexicanas.
Admitió que actuó "iluminado por las teorías conspirativas de QAnon y los Illuminati y que estaba recibiendo visiones y señales que revelaban que su esposa (...) poseía ADN de serpiente y se lo había transmitido a sus hijos".