En Pakistán, un niño hindú de 8 años terminó encarcelado luego de que lo acusaran de haber orinado, supuestamente de manera intencional, sobre una alfombra que estaba en la biblioteca de una madraza, el lugar donde se enseña sobre los textos sagrados el islam.
De acuerdo a lo informado por The Guardian, que mantuvo una conversación con familiares, el menor "ni siquiera es consciente" de lo que es la blasfemia y tampoco entendió por qué lo mantuvieron preso durante una semana.
Si bien el niño fue excarcelado el miércoles pasado bajo fianza, la causa sigue abierta en un país que contempla hasta la pena de muerte para el delito de blasfemia.
Tras recuperar la libertad, hubo un ataque contra un templo hindú donde los atacantes pidieron el máximo castigo para el niño.
En tanto, Imran Khan, primer ministro paquistaní, condenó en Twitter el ataque, y envió tropas al lugar para detener la violencia. Unas 20 personas fueron detenidas.
(Fuente: Telefe Noticias)