Marcelo Rocha Santos tenía 51 años. Tomaba licor con amigos en una playa de Brasil cuando decidió entrar al mar para hacer sus necesidades. Todo ocurrió en la ciudad de Jaboatao dos Guararapes.
El mar estaba agitado, algo que se asocia a la llegada de tiburones, por lo que se había advertido a los bañistas que no entraran al agua, pero Marcelo no le dio importancia a las señales de precaución.
El sujeto entró con un amigo al agua hasta que se cubrió la cintura. Mientras hacía sus necesidades, un tiburón nadó velozmente hasta él y lo atacó sin piedad en la zona de la ingle, y en el acto le mutiló la mano y parte del brazo derecho.
El acompañante de Rocha se salvó milagrosamente. Como pudo agarró a su amigo y lo llevó hasta la orilla donde la víctima cayó inconsciente y perdiendo mucha sangre.
La parte superior de la pierna de la víctima fue destrozada y eso le produjo una fuerte hemorragia que acabó con su vida en minutos. Los médicos confirmaron su deceso cuando logró ser trasladado hasta el hospital de Recife.
(Fuente: Telefenoticias)