Muerta de miedo a causa de Covid, una mujer del Reino Unido le quitó la vida a su hija de 5 años porque pensaba que la niña ni podría vivir sin ella.
La homicida, identificada como Sutha Sivanantham, de 36 años, le dio 15 puñaladas a su hija Sayagi Sivanantham en el dormitorio de su departamento en Mitcham, un barrio del sur de Londres. Luego se enterró el cuchillo en su propio abdomen.
La mujer llevaba casi un año quejándose por distintos dolores y Suganthan Sivanantham, su esposo, cree que el miedo al virus y las restricciones de encierro la llevaron al límite. Incluso las pruebas del hospital revelaron que Sivanantham se había infectado con Covid en algún momento.
“Creo que pueden haber tenido un efecto negativo en su bienestar. Se tomó las restricciones en serio y estaba petrificada de contraer el virus”, sollozó el hombre en el banquillo de los acusados, durante el juicio.
La noche anterior al crimen, la mujer le había preguntado específicamente a su esposo si se haría cargo de los niños en caso de que ella muriera, señaló el fiscal. Y agregó: “La mañana del 30 de junio de 2020, le pidió a su marido que no fuera a trabajar, pero él le explicó que tenía que irse, dejando a la acusada en casa”.
Sivanantham llamó por teléfono a sus amigos durante ese día quejándose de su estado de salud, pero ellos pensaban que era normal. Más tarde escucharon ruidos extraños en su departamento. “Encontraron a la acusada en el suelo, con una puñalada grave en el abdomen”, dijo Emlyn-Jones.
Madre e hija fueron llevadas al hospital en helicóptero, pero Sayagi fue declarada muerta al llegar. La habían apuñalado 15 veces y dos de las heridas le habían traspasado el corazón.
En el hospital, Sivanantham le dijo a un médico lo aterrorizada que estaba de estar a punto de morir. También dijo que el día del asesinato se había sentido como si estuviera dormida y soñando; ella sabía que se estaba lastimando a sí misma “pero no me di cuenta de que la estaba lastimando”.
Fue acusada por asesinato el 11 de septiembre de 2020 y la Justicia encontró dos cartas: en una, pidió perdón y aseguró que no “sabe lo que pasó ese día”.
Sivanantham fue tratada en el hospital durante varios meses por su lesión abdominal. Un psiquiatra afirmó que el aislamiento social y el estrés causado por el encierro de Covid contribuyeron a su grave enfermedad mental. Si bien la mujer negó haber asesinado a su hija, admitió el homicidio por motivos de responsabilidad disminuida.
La homicida fue sentenciada a una orden de arresto hospitalaria indefinida durante la audiencia.
(Fuente: TN)