En Tenerife, España, las hermanitas Oliva de 6 años y Anna, de 1, fueron secuestradas por su padre Tomás Antonio Gimeno, el pasado 27 de abril. Desde aquel entonces fueron buscados sin cansancio y hace más de una semana hallaron el cuerpo de una de las niñas, en el mar.
Olivia fue encontrada el 11 de junio a más de 1000 metros de profundidad dentro de una bolsa que estaba atada al ancla del barco que pertenecía al padre. Pero hasta ahora se desconoce el paradero de Gimeno, de 37 años, y de la pequeña Anna.
En las últimas horas una nueva hipótesis surgió y esto podría dar un giro en la investigación. La Guardia Civil que está a cargo de la búsqueda cree que el hombre de 37 años tiró su teléfono al mar y siguió navegando, por lo tanto decidieron modificar el área de búsqueda.
El equipo de rescate utiliza un robot marino para encontrar el cuerpo de Anna y el de su padre. La búsqueda era guiada por las señales de geolocalización del celular de Gimeno, informaron medios españoles.
El buque Ángeles Alvariño cambió de dirección y se fue más al sur y a la vez realiza trabajos de rastrillaje a 9,5 kilómetros de la costa.
Según la investigación, ambas niñas fueron arrojadas al mar en bolsas atadas a un ancla. Sin embargo, cuando encontraron el cuerpo de Olivia junto al de ella se encontraba una bolsa vacía y se cree que allí podría haber estado Anna.
Según lo que determinó la autopsia, la hermana mayor murió por un edema pulmonar agudo. La última vez que se vio a Gimeno fue a través de las cámaras de seguridad en la marina de Santa Cruz de Tenerife. Allí se observa que subió a su lancha con varias bolsas.
(Fuente: Crónica)