El día sábado 12 de diciembre, los pilotos y la tripulación del vuelo 1367 de Alaska Airlines se preparaban en el Aeropuerto Internacional McCarran de Las Vegas para despegar con destino a Portland.
Los pasajeros estaban terminando de instalarse en sus asientos y todo estaba a punto para partir después de que hubieran acumulado una hora de retraso.
Era la 1:30 de la tarde cuando, de repente, el piloto se dio cuenta de que alguien se saltaba el perímetro de seguridad y se aproximaba al avión.
Rápidamente avisó a la torre de control, pero para cuando quisieron llegar los encargados de seguridad, el intruso había logrado subirse a una de las alas del avión trepando por la aeronave.
Tal y como se puede ver en los vídeos grabados por los propios pasajeros, el hombre se sienta en el ala, pasea e incluso llegar a intentar trepar por el extremo del ala. Sin embargo, en ese momento, se resbala y termina cayendo al suelo, donde es acorralado por el personal de seguridad y posterirmente detenido.
Todo lo que es capáz de hacer una persona por una selfie, es impensado.