Kanye West se presentó a las elecciones de los Estados Unidos, y apuntó bien alto: quiso ser presidente.
La realidad le dio un duro bofetón, y tradujo un dinero muy importante que gastó en 64.000 votos en los 12 estados que aceptaron su candidatura por el Birthday Party, “partido de cumpleaños, o fiesta de cumpleaños”, “porque cuando ganemos será la fiesta de cumpleaños de todo el mundo”, había señalado.
Según sus propias informaciones, el rapero gastó la friolera de 9 millones de dólares, lo que daría aproximadamente 150 dólares por voto.
Fuentes del gobierno señalan que en realidad fueron 11 millones, diez propios y uno de donaciones.
Su bajísimo registro electoral motivo miles de memes siendo el más sonado en Argentina aquel que lo llamo “Del Kanye West”, en comparación con el diputado nacional y es candidato a presidente de la izquierda, Nicolás del Caño.
Pero otro golpe más duro debido serle l de aceptar que, aparentemente, ni su esposa Kim Kardashian votó por él.
La influencer mejor paga del mundo festejó el triunfo de los demócratas en redes sociales, sin alusión a la performance de su marido.