Para muchos "sentimiento animal" es un oxímoron. Les parece un error, un atrevimiento y una inexactitud. Y sin embargo es casi imposible para ningún humano dotado de la mínima empatía el mirar a los ojos de las mascotas más comunes, perros y gatos- y no hallar una chispa de conexión entre ellos y nosotros.
Esa chispa que llega a su cúspide en las historias que hemos oído, leído de entrega y lealtad inquebrantable o de la tristeza que consume a una mascota cuyo dueño ha fallecido.
Claro ejemplo de esto es el video que se puede ver sobre estas líneas.
(Fuente: Diario Uno)