El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se refirió al brutal crimen del periodista James Foley al señalar: "El mundo está horrorizado", en una breve declaración.
Además, el mandatario agregó: "El (ex) ISIS -la banda terrorista- no habla de religión. Sus víctimas son en la mayor parte musulmanes y ninguna fe enseña a la gente a masacrar inocentes".
"Cuando se hace mal a los estadounidenses en cualquier parte del mundo, nosotros hacemos lo necesario para que se haga justicia", añadió.
El periodista free lance era estadounidense y fue decapitado por jihadistas del ex ISIS.