Lo que comenzó como una idea surgida en un taller mecánico de Buenos Aires terminó convirtiéndose en una innovación médica que ya se utiliza en hospitales de Europa. El argentino Jorge Odón, sin formación en medicina, desarrolló un dispositivo que ayuda en los partos vaginales y que especialistas consideran una de las novedades más importantes en obstetricia de las últimas décadas.
El aparato, bautizado OdonAssist en honor a su creador, fue diseñado para asistir nacimientos cuando el trabajo de parto presenta dificultades y evitar, en algunos casos, procedimientos más invasivos como el fórceps, la ventosa obstétrica o incluso las cesáreas.
Tras ser probado inicialmente en Argentina, el sistema ya se utilizó en más de 300 partos en hospitales de Reino Unido, España, Francia, Italia y Alemania, según datos citados por BBC Mundo.
Cómo funciona el dispositivo creado por Jorge Odón
El OdonAssist consiste en un manguito inflable de material blando que se coloca alrededor de la cabeza del bebé durante el parto.
Una vez inflado, permite ejercer una tracción controlada para acompañar el esfuerzo de la madre y facilitar el nacimiento.
Según explican los especialistas que participan en los ensayos clínicos, el sistema busca disminuir el riesgo de lesiones que pueden producirse con otros métodos utilizados cuando el parto se complica.
Además, al estar fabricado con materiales flexibles, procura reducir la posibilidad de traumatismos tanto para el recién nacido como para la madre.
Una idea que nació de un truco en un taller
La historia detrás del invento es tan llamativa como el propio dispositivo.
Todo ocurrió en 2006, cuando Odón observó a uno de sus empleados sacar un corcho de una botella utilizando una bolsa inflable.
El mecanismo llamó su atención de inmediato.
"Tomó una bolsita, la metió en la botella, la llenó de aire, tiró y sacó el corcho. Me quedé impresionado", recordó el inventor en una entrevista con BBC Mundo.
Esa misma madrugada se despertó con una idea que cambiaría su vida.
Según contó, despertó a su esposa para explicarle que aquel principio mecánico podría utilizarse para facilitar los partos.
Del taller mecánico a la Organización Mundial de la Salud
La propuesta llegó poco después a manos de especialistas en salud reproductiva.
Uno de ellos fue el médico Mario Merialdi, quien en ese momento trabajaba en la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"Cuando vi el dispositivo me quedé impactado por dos aspectos: su simplicidad y su seguridad", afirmó el profesional.
Desde entonces comenzaron años de desarrollo, pruebas clínicas y validaciones internacionales que culminaron con la aprobación para su utilización en distintos hospitales europeos.
Qué ventajas tiene frente al fórceps y la ventosa
Los expertos destacan que el OdonAssist busca reducir algunas complicaciones asociadas a procedimientos tradicionales.
Si bien tanto el fórceps como la ventosa obstétrica son considerados métodos seguros, distintos estudios muestran que pueden provocar lesiones o traumatismos en determinados casos.
Los especialistas que participaron en los ensayos sostienen que, hasta el momento, los bebés nacidos mediante este sistema no presentaron hematomas ni lesiones vinculadas al procedimiento.
Además, varias madres que utilizaron el dispositivo describieron la experiencia como menos invasiva y más confortable.
La primera gran innovación en décadas
La obstetra británica Emily Hotton, una de las responsables de las pruebas realizadas en Reino Unido, definió al invento como "la primera innovación para los partos desde la década de 1950".
Actualmente, el dispositivo cuenta con certificación para ser utilizado en hospitales europeos y también fue probado en países africanos como Etiopía.
Cada unidad tiene un costo cercano a los 335 dólares y es de un solo uso para garantizar condiciones adecuadas de esterilización.
Mientras tanto, Jorge Odón disfruta de los resultados de una idea que nació lejos de cualquier laboratorio.
Tras vender su taller mecánico y radicarse en Uruguay, continúa desarrollando nuevos proyectos, aunque reconoce que todavía le sorprende el impacto mundial de aquella ocurrencia que apareció durante una madrugada de agosto.
"Cuando uno inventa algo piensa que está medio loco", confesó. Dos décadas después, su creación ya forma parte de la historia de la innovación médica argentina.
FUENTE: BBC News