La actriz y cantante Rocío Igarzábal sorprendió este martes con una profunda confesión personal que compartió a través de sus redes sociales. En el marco de una nueva conmemoración del movimiento Ni Una Menos, la artista decidió contar por primera vez que fue víctima de abuso sexual durante su infancia.
La exintegrante de Casi Ángeles publicó varias fotografías tomadas cuando era pequeña y acompañó cada imagen con fragmentos de un relato que reconstruye una experiencia traumática ocurrida cuando tenía apenas 5 años. Según explicó, los hechos fueron cometidos por una persona cercana a su entorno, alguien que gozaba de la confianza de su familia.
La primera publicación estuvo acompañada por una imagen de aquella época y un mensaje directo en el que relató que su primer contacto sexual ocurrió a esa edad como consecuencia de los abusos sufridos. La crudeza de sus palabras generó una inmediata repercusión entre sus seguidores.
En los siguientes posteos profundizó sobre las consecuencias que aquella situación tuvo a lo largo de su vida. Allí reveló que durante años convivió con sentimientos de culpa y que atravesó distintos problemas vinculados a su salud emocional. También contó que tardó mucho tiempo en poder expresar lo sucedido debido al miedo y la vergüenza que cargó durante gran parte de su juventud.
Al reflexionar sobre aquellas fotografías de la infancia, Igarzábal reconoció que todavía experimenta dolor, bronca e impotencia al recordar lo vivido. Sin embargo, destacó que logró pedir ayuda y encontrar herramientas para reconstruirse, aunque las marcas de la experiencia sigan presentes.
La actriz aprovechó además su testimonio para poner el foco en una problemática que excede su historia personal. En uno de los mensajes más difundidos sostuvo que existen muchas mujeres y niñas que no lograron salir de situaciones de violencia y que quienes pueden alzar la voz tienen el compromiso de mantener vivo ese reclamo.
El cierre de sus publicaciones estuvo dedicado a las víctimas de violencia de género y a las mujeres de su entorno más cercano. Bajo la consigna de Ni Una Menos, expresó la necesidad de continuar impulsando cambios sociales y de no abandonar la lucha por quienes ya no están.
La repercusión en redes sociales no tardó en llegar. Miles de usuarios reaccionaron con mensajes de apoyo y agradecimiento, mientras que muchas personas aprovecharon el espacio para compartir experiencias similares. Entre los comentarios se multiplicaron los testimonios de sobrevivientes que destacaron la importancia de hablar sobre estas situaciones y de romper el silencio.
La decisión de hacer pública su historia coincidió con una nueva movilización de Ni Una Menos, el movimiento surgido en 2015 para denunciar la violencia machista y reclamar políticas de protección para mujeres y niñas. Este año, las marchas estuvieron atravesadas además por la conmoción generada por recientes casos de femicidios que volvieron a poner la problemática en el centro de la agenda pública.