A 16 años del matrimonio igualitario: la ley que cambió para siempre el concepto de familia en Argentina

El 15 de julio de 2010, tras una maratónica sesión en el Senado, Argentina aprobó el matrimonio igualitario y se convirtió en el primer país de América Latina en reconocer este derecho. La reforma modificó el Código Civil y abrió una nueva etapa en materia de igualdad.

Martes, 14 de julio de 2026 a las 17:01

La madrugada del 15 de julio de 2010 quedó grabada como uno de los momentos más trascendentes en la historia legislativa argentina. Después de más de 14 horas de debate, el Senado aprobó la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario por 33 votos a favor, 27 en contra y tres abstenciones, convirtiendo al país en el primero de América Latina y el décimo del mundo en reconocer este derecho.

La norma representó mucho más que la posibilidad de contraer matrimonio entre personas del mismo sexo. Su verdadero impacto estuvo en la modificación del Código Civil, que dejó atrás la definición de matrimonio entre "hombre y mujer" para reemplazarla por una fórmula basada en "los contrayentes", garantizando los mismos derechos y obligaciones para todas las parejas.

El cambio también tuvo consecuencias en materia de filiación, adopción, herencia, cobertura de salud, pensiones y demás derechos derivados del vínculo matrimonial, eliminando diferencias legales que existían hasta ese momento entre parejas heterosexuales y homosexuales.

Un proceso que llevó años

La sanción de la ley fue el resultado de un largo recorrido. Durante la década de 1990 comenzaron a presentarse los primeros proyectos para reconocer derechos a las parejas del mismo sexo. Más tarde llegaron las uniones civiles en algunas jurisdicciones y distintos fallos judiciales que fueron preparando el terreno para el debate nacional.

La sesión que terminó con la aprobación fue seguida por miles de personas que esperaban el resultado frente al Congreso. Cuando se confirmó la votación favorable, la plaza estalló en festejos y Argentina pasó a ocupar un lugar de referencia internacional en materia de ampliación de derechos.

Un punto de partida

Con el paso de los años, la Ley de Matrimonio Igualitario se consolidó como uno de los hitos más importantes de la historia democrática reciente. Dos años después llegaría otra norma considerada histórica, la Ley de Identidad de Género, que profundizó el reconocimiento de derechos para el colectivo LGBTIQ+, ampliando el camino iniciado con aquella votación de julio de 2010.

La historia del primer "sí": una pregunta que reflejó el cambio de época

Quince días después de la sanción de la ley, el 30 de julio de 2010, José Luis Navarro y Miguel Calefato se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en casarse en la Argentina bajo el nuevo régimen legal. Eligieron hacerlo en Frías, Santiago del Estero, y lo hicieron casi en secreto para evitar la exposición mediática.

La anécdota que quedó para la historia ocurrió cuando José Luis inició el trámite en el Registro Civil. La empleada le pidió completar el formulario y le preguntó: "¿Cuál es el nombre de su esposa?". Él respondió con naturalidad: "No hay esposa". Tras un instante de sorpresa, la trabajadora entendió la situación y adaptó el trámite: "Ah, bueno, pongo el nombre del esposo, entonces". Ese intercambio, simple pero simbólico, reflejó el desafío de adecuar décadas de normas y costumbres a una legislación que acababa de reconocer la igualdad de derechos.

Para evitar el revuelo periodístico, la pareja adelantó la ceremonia dos horas antes del horario previsto y se casó apenas abrió el Registro Civil, acompañada solo por los testigos y el juez. Más tarde, cuando los medios se preparaban para cubrir otra boda en Buenos Aires, ya había quedado registrada la primera unión igualitaria del país.