El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que el estrecho de Ormuz estará completamente operativo para el próximo viernes, en una declaración que busca transmitir estabilidad en una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El mandatario realizó el anuncio durante la cumbre del G7, que se desarrolla en Francia, un día después de la firma de un memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán que abrió una nueva instancia de negociación entre ambos países.
Según Trump, el tránsito marítimo en la zona ya comenzó a normalizarse.
"Los barcos están comenzando a moverse estupendamente. El petróleo está comenzando a salir y los precios están bajando rápidamente", afirmó ante la prensa.
El acuerdo con Irán entra en una nueva etapa
Durante sus declaraciones, Trump sostuvo que el entendimiento alcanzado con Teherán representa un paso importante en la relación bilateral y anticipó una nueva fase de conversaciones.
"Tenemos nuestro acuerdo hecho con Irán. Debe ser exitoso. Pasa a una segunda etapa, que creo que será más fácil", señaló.
El mandatario remarcó además cuál considera el principal objetivo del proceso diplomático.
"La parte más importante es que Irán no tendrá un arma nuclear", aseguró.
Las negociaciones entre Washington y Teherán son observadas con atención por la comunidad internacional debido a su impacto en la seguridad regional, el mercado energético y la estabilidad de Medio Oriente.
Por qué es clave el estrecho de Ormuz
El estrecho de Ormuz es uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo.
Por allí circula una parte significativa de las exportaciones globales de petróleo y gas provenientes de los países del Golfo Pérsico, por lo que cualquier alteración en su funcionamiento suele repercutir de manera inmediata en los precios internacionales de la energía.
La expectativa de una reapertura total y de una mayor estabilidad en la región fue interpretada por los mercados como una señal positiva para el abastecimiento energético global.
Trump negó un fondo para reconstruir Irán
Durante la conferencia, Trump también rechazó versiones que hablaban de un supuesto plan estadounidense para aportar fondos destinados a la reconstrucción de Irán.
Los rumores mencionaban una cifra cercana a los 300.000 millones de dólares, aunque el mandatario negó de manera categórica esa posibilidad.
"Estados Unidos no está invirtiendo ningún dinero en Irán", afirmó.
Críticas a Israel por su accionar en Líbano
En otro tramo de sus declaraciones, Trump se refirió a la situación en Medio Oriente y cuestionó la manera en que Israel manejó recientemente el conflicto con Líbano y el grupo Hizbulá.
El presidente estadounidense aseguró que no está conforme con algunas decisiones adoptadas y sostuvo que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, debe actuar con mayor responsabilidad respecto de la situación libanesa.
Las declaraciones se producen en un contexto de alta sensibilidad geopolítica en la región, donde las negociaciones entre Estados Unidos e Irán conviven con distintos focos de tensión que continúan siendo observados de cerca por las principales potencias mundiales.