Tres de cada cuatro sanjuaninos están endeudados: la mayoría pide dinero para comprar comida

Un informe de la Asociación Amas de Casa del País revela que las familias sanjuaninas usan tarjetas y préstamos para pagar salud, educación y, sobre todo, la canasta básica de alimentos, debido a la crisis que afecta a todo el país.

Lunes, 22 de junio de 2026 a las 12:45

La situación económica en los hogares de San Juan muestra complicaciones para llegar a fin de mes y un notable endeudamiento que ya no se vincula al consumo de bienes durables o esparcimiento, sino que se transformó en una estrategia de supervivencia básica. Según el reciente informe elaborado por el área de Relevamiento y Estadística de Amas de Casa del País de San Juan, el 75,25% de los encuestados posee algún tipo de deuda activa, lo que equivale a decir que tres de cada cuatro sanjuaninos están financieramente comprometidos. El dato más alarmante del estudio indica que el 94% de estas personas utiliza el dinero obtenido para la compra de alimentos, seguido por un 67,4% que lo destina al pago de servicios, un 53,2% a gastos de salud y un 35,9% a educación.

Esta realidad se da en un panorama de ingresos sumamente ajustados, donde el 50,3% de los encuestados dice percibir mensualmente entre 200.000 y 400.000 pesos, una cifra que dificulta la cobertura de la canasta básica sin recurrir a financiamiento externo. En cuanto a las herramientas de deuda más utilizadas, predominan los compromisos por servicios básicos con un 54,2%, seguidos de cerca por las tarjetas de crédito con un 52,8% y los préstamos con un 48,8%.

El uso del "fiado" también mantiene una presencia significativa, representando el 30,6% de los casos analizados.

La fragilidad financiera es tal que apenas el 10,3% de los deudores afirma poder cumplir con sus cuotas sin dificultad, mientras que el resto se reparte entre quienes solo pueden realizar pagos parciales o directamente se encuentran imposibilitados de pagar.

El estudio que arroja estas cifras fue realizado mediante un formulario aplicado a un total de 400 residentes de la provincia de San Juan. No obstante, debido a un inconveniente técnico en el registro de la información, el análisis final se basó en 301 respuestas completas de personas con deuda, mientras que las 99 restantes manifestaron no tener compromisos financieros actuales. Esta metodología permitió visibilizar una estructura de fragilidad económica donde el endeudamiento funciona como una herramienta de subsistencia diaria.

Los sanjuaninos, los más morosos del país

El preocupante escenario local se ve agravado por datos nacionales que ubican a San Juan a la cabeza del ranking de morosidad en Argentina. Un reciente informe de la consultora Analytica, basado en registros del Banco Central de la República Argentina, revela que el 36% de los deudores sanjuaninos presenta atrasos superiores a los 90 días en sus pagos, superando a provincias como La Rioja y Catamarca. Existe una brecha geográfica notable si se compara esta realidad con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, donde la tasa de mora es de apenas el 16,1%, lo que evidencia cómo el impacto del deterioro económico golpea con más fuerza en la región cordillerana y el norte del país.

La falta de cumplimiento en los pagos no se relaciona con el tamaño de las deudas, ya que provincias patagónicas con montos de deuda per cápita más altos no figuran entre las más morosas. En San Juan, el fenómeno responde a factores estructurales como la alta informalidad laboral, ingresos promedio más bajos y un sistema financiero local con poca profundidad. Esta situación es especialmente grave entre los jóvenes de 18 a 30 años, sector en el que la morosidad escala casi al 40%. El deterioro en la inserción laboral de este segmento, con tasas de desocupación que han subido significativamente entre finales de 2024 y 2025, explica por qué la irregularidad financiera se ha ensañado con la población más joven. En definitiva, la mora en San Juan no es solo un indicador financiero, sino la expresión de una desigualdad económica territorial preexistente que se profundiza ante la crisis actual.