El plan con inversiones privadas que analiza el Gobierno para garantizar el gas que demandará el crecimiento de San Juan

Ante el límite de capacidad del sistema actual, el Gobierno provincial comenzó a analizar un esquema que impulse inversiones privadas para ampliar la infraestructura gasífera. La iniciativa apunta a acompañar el crecimiento de la industria y reforzar el abastecimiento energético de la provincia.

Viernes, 24 de julio de 2026 a las 09:43
Hace una década se amplió el gasoducto que abastece de gas natural a San Juan desde Mendoza. Ahora el Gobierno provincial analiza alternativas para ampliar la infraestructura de gas y reducir la dependencia de ese único gasoducto.

El crecimiento de la minería, la industria y la demanda energética volvió a poner sobre la mesa una preocupación que en el Gobierno de San Juan consideran clave para el futuro de la provincia: la capacidad del sistema de gas natural. Frente a ese escenario, fuentes calificadas confirmaron a Tiempo de San Juan que se analiza un esquema que combine inversiones privadas y futuras obras nacionales para ampliar la infraestructura y garantizar el abastecimiento en los próximos años.

La principal propuesta es incentivar que empresas privadas, especialmente del sector calero, inviertan en el sur provincial en la ampliación de las redes de gas que necesitan para mejorar sus procesos productivos. En paralelo, la Provincia buscará avanzar en gestiones con Nación para concretar una segunda conexión al sistema nacional de gasoductos.

Según pudo saber TSJ, el diagnóstico es que la provincia necesitará ampliar tanto la red eléctrica como la infraestructura gasífera si quiere acompañar el crecimiento previsto para los próximos años. La principal preocupación es que la capacidad actual del sistema podría resultar insuficiente a medida que aumente la demanda.

El rol que podrían asumir las caleras

Una de las alternativas que se analiza es incentivar inversiones privadas, principalmente del sector calero. La lógica es que las propias empresas, interesadas en asegurar mayor disponibilidad de gas para sus procesos industriales, participen en el financiamiento de obras que permitan ampliar la capacidad de la red en el sur provincial.

Una parte del gobierno considera que ese sector podría convertirse en un actor clave para impulsar inversiones en la red de distribución, ya que también necesita asegurar un mayor abastecimiento para modernizar sus hornos y aumentar su producción.

La idea es que esas inversiones privadas permitan fortalecer la infraestructura de gas en una zona donde ya existe además una red eléctrica de mayor capacidad, generando beneficios tanto para las empresas como para el sistema energético provincial.

Una central térmica para respaldar la red

Otro de los proyectos que aparece como alternativa es la instalación de una central térmica alimentada a gas, también en el sur de San Juan. La propuesta consiste en aprovechar la infraestructura eléctrica existente en la zona para incorporar una planta de generación térmica que pueda generar energía durante los momentos de mayor demanda, cuando el sistema necesita respaldo. En este caso, la idea oficial es también encontrar inversiones privadas que apuesten al negocio.

Este tipo de centrales tiene la ventaja de poder entrar en funcionamiento rápidamente cuando sea necesario y el negocio está en vender electricidad al Mercado Eléctrico Mayorista (CAMMESA) justamente en los horarios de mayor consumo. Fuentes consultadas afirmaron que los precios de venta de este tipo de generación en horas pico, son mas altos; con lo cual seria una apuesta ventajosa para aquellos que decidan invertir en una central de generación.

El objetivo de dejar de depender de un solo gasoducto

Más allá de esas iniciativas, el Gobierno también mira obras de mayor escala: se busca aprovechar la obra de “reverso” del Gasoducto Norte, que fue inaugurada en el año 2024. Esta obra permite transportar gas proveniente de Vaca Muerta hacia las provincias del norte y reemplazar el suministro que históricamente llegaba desde Bolivia. El interés sanjuanino es que se termine el segundo tramo desde Salliqueló a San Jerónimo, en San Luis, de esa forma el transporte de gas quedaría muy cerquita de esta provincia.

De esa forma San Juan se acerca al objetivo de fondo que es lograr una segunda conexión al sistema nacional: la idea es impulsar, en el futuro, un nuevo gasoducto que ingrese a la provincia desde el norte, tomando el suministro desde San Luis. De concretarse, San Juan podría recibir gas por dos puntos diferentes y dejar de depender exclusivamente del ducto que llega desde Mendoza, aumentando la seguridad del abastecimiento.

Actualmente el gas llega a San Juan a través de un gasoducto de 73 kilómetros, entre Lavalle, en Mendoza y Retamito en el departamento Sarmiento. A través de obras de ampliación en el año 2017 se incrementó en un 34% el suministro de gas natural a esta provincia.

Un debate que ya había anticipado el EPRE

La necesidad de reforzar la infraestructura energética no es nueva. En marzo de este año, el vicepresidente del Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), Roberto Ferrero, ya había advertido que el crecimiento económico de San Juan exigiría importantes inversiones tanto en electricidad como en gas.

En ese momento, el funcionario planteó que una de las obras estratégicas era ampliar la capacidad del gasoducto proveniente de Mendoza para acompañar el desarrollo de nuevas centrales térmicas capaces de respaldar la generación renovable durante los picos de consumo o cuando disminuye la producción solar e hidroeléctrica.

Ferrero también había señalado que la planificación debía anticiparse varios años, ya que obras de este tipo requieren largos plazos de ejecución y equipamiento especializado.

Ahora el análisis incorpora una variante que no había trascendido hasta el momento: buscar que parte de esas inversiones provengan del sector privado, mientras la Provincia impulsa con el gobierno nacional una segunda conexión con la red nacional de gasoductos.