San Juan es el corazón del sector olivícola en Argentina, pero este año el brillo de su "oro líquido" -el aceite de oliva- ha sido sorprendido por nubarrones inesperados. Es que, a pesar de una cosecha abundante en las fincas, un extraño fenómeno productivo y la inesperada situación del mercado mundial han puesto a los productores locales de aceitunas y aceite en una situación crítica.
El enigma de la fruta: mucha, pero con poca "grasa"
La campaña 2026 en San Juan comenzó con optimismo gracias a condiciones climáticas favorables que permitieron alcanzar grandes volúmenes en la pasada cosecha de aceitunas. Sin embargo, al llegar a las aceiteras, los productores se encontraron con una sorpresa negativa: una caída drástica en el rendimiento industrial.
Según explicó Daniel Fernández, presidente de la Cámara Olivícola de San Juan, la aceituna sanjuanina ha tenido entre un 10% y un 12% menos de materia grasa que en años anteriores. Esto se traduce en un golpe directo al bolsillo: para obtener la misma cantidad de aceite, ahora hace falta moler mucha más fruta, lo que dispara los costos de energía y procesamiento.
Un mercado mundial en "punto muerto"
Si el desafío productivo fuera poco, el frente externo ha sumado una complicación que tiene preocupado y expectante a todo el sector. San Juan, que aporta más del 43% del aceite de oliva del país y exporta gran parte de su producción, se enfrenta a un escenario internacional adverso: los pecios internacionales están mucho más bajos que a principios de año y a pesar de eso nadie compra.
*Derrumbe de precios: El valor de la tonelada, marcado por la influencia de España que es uno de los principales productores, cayó de los 5.100 dólares en marzo a cerca de 4.150 dólares al cierre de la campaña.
*Parálisis comercial: Fernández indicó que existe una "quietud inusual" en mercados clave como Estados Unidos y Europa. Una paralización en la compraventa que impide colocar el stock acumulado y los nuevos aceites. En San Juan no tienen una explicación cierta para este fenómeno, solo que se está especulando a una baja mayor del precio.
*Competencia desigual: A nivel interno, las marcas locales, que dominan casi el 20% del mercado doméstico; deben competir con la importación. Fernández habló de aceites fraccionados y subsidiados que ingresan desde España a un precio inferior al local.
San Juan, principal polo productivo
Como polo productivo más importante de Argentina, lo que sucede en San Juan define el rumbo del sector a nivel nacional. La combinación de costos industriales en alza, precios internacionales a la baja y la falta de pedidos desde Brasil, que es el principal comprador de aceituna de mesa; se ha convertido en un cóctel muy desafiante para el sector.
Ante la consulta de Tiempo de San Juan, desde la Cámara Olivícola local advirtieron que es urgente trabajar junto a los productores, industriales y autoridades provinciales para defender la competitividad de esta economía regional estratégica y fortalecer el posicionamiento del aceite de oliva.