Economistas sanjuaninos creen que la inflación seguirá en baja y dieron detalles sobre las particularidades locales

Para los expertos la cifra continuará en baja por la reducción del gasto público y la caída del consumo que funcionan como ancla. 

Jueves, 11 de junio de 2026 a las 19:50

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dio a conocer el dato de inflación correspondiente al mes de mayo, que marcó un 2,1%. Frente a esto, economistas sanjuaninos señalaron que los precios de los combustibles y los precios de frutas y verduras estacionales impactaron en el número, aunque la caída del consumo continúa siendo un ancla que impide mayores alzas en los valores. Señalaron las particularidades que afectan al Índice de Precios al Consumidor en San Juan.

Otra vez el índice de inflación estuvo a la baja, pero sigue siendo un número elevado en comparación con otros países. El economista Luis Aveta señaló que hay una tendencia de decrecimiento en los precios, que podría persistir en este mes de junio. "Si se mantiene esa linealidad, el resultado sería de 1,9, casi dos", dijo.

El especialista señaló que uno de los factores que influyeron en el índice fue la suba de combustibles, apalancado por el conflicto internacional en Medio Oriente. En este sentido, esto termina impactando en el resto de los productos, como alimentos, por el costo de fletes fundamentalmente. Al respecto, Aveta manifestó: “El precio del petróleo impacta no solo en los surtidores (con subas superiores al 2%), sino también en los agroquímicos”. A su vez, destacó los aumentos fuertes en telefonía, internet y en las cuotas de los colegios privados, que tuvieron un incremento autorizado del 14%, según el experto.

Sobre el contexto global y la estabilidad del dólar, detalló que el debilitamiento del dólar a nivel mundial hace que Argentina sea más cara en términos relativos, aunque los sectores competitivos mantienen récords de exportación, lo que ayuda a preservar el precio de la divisa de manera constante. En referencia a las cualidades de San Juan y la región cuyana, aseguró que en provincias como Mendoza se nota una recesión más profunda, lo que reduce el poder de compra y evita que los precios suban más rápido por la falta de consumo, algo que impactó en el anterior informe de abril donde Cuyo marcó un 2,1%, menor al 2,4% a nivel nacional.

Por su parte, el economista Gerardo Mestre sostuvo que la principal ancla que impide el crecimiento del índice de precios es la caída de la demanda y el poder adquisitivo. "Al ralentizarse todavía más la actividad económica, la oferta —es decir, la producción de bienes y servicios— busca la manera de mantener a sus clientes. Esto se traduce en subas de precios muy moderadas, congelamientos o incluso rebajas mediante promociones y ofertas, en línea con el escenario actual".

"La masa salarial —la sumatoria de todos los ingresos de los trabajadores activos de un país— se está achicando como consecuencia del aumento del desempleo. Así, hay menos dinero en circulación: quienes siguen ocupados disponen de menos ingresos para gastar, mientras que aquellos que dejaron de trabajar, aun habiendo cobrado su indemnización, muestran mucha prudencia en el consumo ante la incertidumbre de no saber cuándo volverán a generar ingresos", continuó.

Para el profesional, precios regulados como electricidad, agua y combustibles han sido los que más han empujado el índice hacia arriba recientemente. En tanto, mencionó que la entrada del invierno encarece productos como frutas y verduras, lo que evita que el número general baje aún más. Respecto a las particularidades provinciales, aseguró que las disparidades se deben a los costos de fletes, impuestos provinciales y a si la región es productora de los bienes estacionales.

En cuanto a las proyecciones sobre el IPC, Mestre tiene una miradas optimista y cree que en junio estará entre un 1,8% y un 2,1%. Es decir, a lo sumo considera que estará a un nivel similar al actual. Además, consideró que no habrá una reactivación económica inmediata por la negativa de la Secretaría de Trabajo a homologar acuerdos paritarios por encima de la inflación y el sobreendeudamiento de las familias con préstamos o tarjetas de crédito.