La industria de la construcción argentina atraviesa vaivenes que muchas veces descolocan a los empresarios. El aumento de los costos medidos en dólar, la dificultad del acceso al crédito, la falta de inversión en el sector privado, la escasez de insumos, la inflación y la ralentización del trabajo son parte de los principales temores señalados por los inversores sanjuaninos. A eso se suma el desafío de trabajar en medio de una pandemia donde la posibilidad de sufrir bajas en las cuadrillas de trabajadores por contagios siempre es una posibilidad, más aún con la inminente presencia de la segunda ola de coronavirus.
El panorama es complejo y distintos empresarios locales contaron cómo están los ánimos tanto en el ámbito empresarial como en las obras que tienen a su cargo y en una hipotética escala del 1 al 10, esto fue lo que opinaron:
Julián Rins - presidente de la Cámara de la Construcción y empresario
"El diez es para Dios, pero creo que el rol de la comunidad de la construcción ha sido destacado. Por todos los sectores principalmente el sector público que es el principal inversor en el país. La fortaleza de esta comunidad se prueba en los momentos difíciles y la pandemia sin lugar a dudas lo fue. Las obras no se detuvieron, el trabajador de la construcción siguió trabajando con niveles de contagios bajísimos. Obviamente en algunos casos hubo una disminución, pero se lograron los objetivos de no paralizar la actividad y que el obrero no se contagie".
Luciano Chirino – empresario
"Lo calificaría con un nueve o un diez, aunque por más que tengamos trabajo los tiempos siguen siendo difíciles en el país y tenemos que encontrar las vetas para seguir progresando y creciendo".
Cesar Borrego – vicepresidente de la delegación de la Cámara de la Construcción, miembro del consejo ejecutivo a nivel nacional y empresario dueño de Borrego SRL
"Los constructores somos optimistas por naturaleza asique te podría poner un 8. El sector ha demostrado con hechos, con un protocolo en mano, que no hay contagios en obras y se ha notado. La gente contagiada viene de la casa y demás, así que esperemos tener un año mejor".
Gabriel Bilbao – tesorero de la Cámara de la Construcción y socio de la empresa Bilbao Construcciones SRL
"Las empresas constructoras y los trabajadores de la construcción somos 100% optimistas. Pero lo posicionaría en un 8 o 9".
Marisa García – socia de GyM consultora SRL
"El que decide ser empresa constructora desde ya tiene optimismo porque sino no estaría. Es una actividad que requiere de mucho esfuerzo y si no lo tenes estás complicado. Los materiales aumentan, la inflación se siente cada vez más y si hay retrasos en los pagos tenes un panorama complicado para seguir comprando insumos. Desde ya que somos optimistas".