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miércoles 3 de junio de 2026

La economía se refleja en la góndola

Canasta básica en San Juan: escasean las primeras marcas, ¿por qué?

La diferencia de precios en algunos productos es poca pero en otras abismal.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Con solo recorrer las góndolas de algunos supermercados sanjuaninos, se puede observar que encontrar productos de primeras marcas se puede volver una odisea. Además, en el mismo producto, el precio puede variar hasta un 100% o más, dependiendo el supermercado. ¿Qué está pasando?

Según un relevamiento de Tiempo de San Juan, hay pocas primeras marcas en productos tales como aceite, azúcar y huevos. En algunos casos, las opciones que hay son segundas y hasta terceras marcas y predominan las marcas propias de los supermercados.

En comunicación con este medio, Laura Vera, titular de Amas de Casa en San Juan, dijo que esto es porque el sanjuanino simplemente dejó de comprar primeras marcas porque no le alcanza. Ante la crisis económica que fue agravada por la pandemia, se arriesgan a probar marcas nuevas, desconocidas, pero con precios mucho menores. “Incluso se arriesgan a que les salga mal una comida, ya que la preparación con una marca de menor calidad a veces no es la misma“, indicó Vera.

En los fideos, las primeras marcas cuestan entre 70 y 80 pesos el paquete de tallarines, mientras que las segundas o terceras marcas descienden hasta 40 pesos, por lo que el cliente se arriesga a nuevas marcas, que cuestan la mitad y hay incluso más opciones. El mismo es el caso del aceite, los precios de las primeras marcas rondan los 200 pesos los 900 ml mientras que, por ejemplo, la marca Clovelly, está presente en la mayoría de los supermercados y su precio no sobrepasa los 95 pesos. 

Según la titular de Amas de Casa, el tema de las marcas propias de supermercado afecta en forma directa al productor. ¿Por qué? “Las marcas propias de supermercado tienden a ser siempre las más baratas” y además, hay una cierta confianza al leerse el nombre del supermercado en el empaque, pero no es garantía de calidad ni procedencia del producto, independientemente de si es bueno o no. Esto presenta una desventaja para otras marcas, sean primeras, segundas o terceras", explicó. 

Hay productos cuya diferencia en precios es muy grande. En dos supermercados relevados, el kilo de pollo, por ejemplo, costaba 169 y 129 pesos. Sin embargo, en otro de los supermercados el precio ascendía a 298. Es decir, en uno de los casos la diferencia era más del 100% y en los tres casos se ofrecía una única opción con poco stock. 

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