El año pasado fue devastador para el sector de taxis y remises de San Juan que experimentó una caída del 40% de la actividad según datos de la Cámara de Taxis de la provincia. Dentro de las dificultades que llevaron a ese escenario, desde el sector señalaron como principales la pérdida del poder adquisitivo que obligó a los sanjuaninos a modificar sus formas de traslado, los aumentos de la nafta, la inflación que en 2019 cerró en un 53,8% (según el INDEC), la corrida cambiaria y “la competencia desleal” en referencia a los llamados “remises truchos” que también operan en el mercado, solo que estos no pagan impuestos y otros costos que tienen los oficiales.
Los taxis sanjuaninos y la rueda que pinchó el virus
Para empresarios, sindicalistas y trabajadores particulares el problema de la situación de los taxis se vio profundizado durante el gobierno de Mauricio Macri que tuvo el peor resultado económico del país de los últimos 28 años, según el INDEC. En términos interanuales, el incremento de precios fue del 53,8%, motivado por el arrastre de la megadevaluación. En comparación al mismo mes de 2018, el rubro salud se encareció 72,1%, comunicación un 63,9%, equipamiento y mantenimiento del hogar 63,7%, mientras que alimentos y bebidas creció 56,8%. Por su parte, prendas de vestir y calzado aumentó 51,9% y transporte 49,7%.
Luego el avance del COVID-19 y el cese de las actividades hizo el resto. Y si bien los Remises y taxis volvieron al trabajo hace unos días, muchos coincidieron que “si la rueda no se normaliza no hay gente, y si no hay gente nosotros no tenemos trabajo”, en palabras de Alejandro González, presidente de la Cámara de Empresarios de Taxis y Remises en San Juan. El mismo sostuvo que “los impuestos siguen igual, nos cuesta mantener a las empresas, sube todo y cada vez ingresa menos, por eso la cuarentena es como empezar muy de cero”, sostuvo el empresario.
Todos los trabajadores oficiales le rinden cuentas al final del día al dueño del auto, pero al no haber muchos clientes esto se ha vuelto un problema para varios. Al respecto González dijo que “hay personas que no trabajan hace más de un mes y debido a la situación económica que todos estamos pasamos hemos bajado todos los importes al 50% para que la gente pueda trabajar”, sostuvo asegurando que este descuento seguirá hasta que se normalice la situación.
Del lado de los trabajadores el titular de Peones de Taxis, Gustavo Gómez, señaló que “hay un 80 por ciento de los trabajadores en la calle y el resto no sale porque son pacientes de riesgos”. Y agregó que “estamos sobreviviendo con los pasajes que salen con el gobierno y con los clientes que algunos se pudieron hacer con médicos, policías y personas que se trasladan todos los días, pero la calle está complicada porque no hay nadie”.
Hasta ahora, la decisión oficial dice que los remises pueden circular a pedido de un usuario, que llama por teléfono a un chofer conocido o las remiseras que si están atendiendo bajo un estricto protocolo de seguridad. También está habilitado que se puedan parar en la calle a retirar un pasaje. Es importante aclarar que no están funcionando las plataformas digitales para utilizar estos servicios. También es un solo pasajero el que viaja o dos si uno de estos necesita acompañante.
"En mi caso pude trabajar con el Ministerio, fueron algo de 3 mil pesos por día pero como dice mi compañero ese dinero no alcanza para todo lo que hay que hacer con las boletas, el alquiler y la comida", afirmó uno de los choferes consultados.