“La opción para adquirir un inmueble lamentablemente hoy la tenemos que descartar porque la tasa de interés es elevadísima y hace imposible que un trabajador pueda calificar. Con sus recibos de sueldo un matrimonio no alcanzan los montos. Y los bancos no tienen gente para ofrecer el servicio. Esa opción hoy no es viable bajo ningún punto de vista”, dijo un operador inmobiliario que pidió anonimato.
En San Juan, el barco de los préstamos UVA, hundido
Lo mismo ocurrió en el mercado de los 0KM donde a principios de año los créditos UVA para adquirir autos copaban el 70 % de las operaciones.
Hace tres meses comenzó la debacle (con un dólar a $28), cuando en el mercado inmobiliario los créditos privados en UVA se derrumbaron 42 % en junio, según el último informe de bancos del BCRA.
Hoy, no sólo la línea pisó fondo sino que los tomadores de esos créditos sienten la soga al cuello: pasaron de pagar una cuota mensual de $7.915 a los actuales $ 14.220. ¿El motivo? La inflación.
Los UVA nacieron como créditos inmobiliarios pero luego también formaron a ser una línea importante para la adquisición de 0KM. Se trata de un préstamo en pesos a tasa fija, ajustable por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) que refleja el índice de precios al consumidor, y que está expresado en Unidad de Valor Adquisitivo (UVA).
El diario Página 12 puso ayer un ejemplo concreto: una persona que sacó a fines de marzo de 2016 –cuando el programa fue lanzado– un crédito UVA a 20 años por un millón de pesos, pagaba una cuota de 7.915 pesos. Hoy en día, su cuota mensual del crédito trepa a 14.220 pesos y le debe al banco 1.729.329 pesos. A su vez, quien quiere acceder a un crédito UVA a 20 años para cubrir el 80 % de un departamento valuado en 100 mil dólares necesita en la actualidad tener un ingreso de 90 mil pesos.