Luego de los sucesivos incidentes en la explotación de la mina Veladero, el ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Sergio Bergman, presentó una demanda ante la Justicia Federal para evitar que se pongan en riesgo las reservas de agua del oeste argentino.
Luego de que una Comisión Técnica constatara fallas en el Sistema de Lixiviación, el funcionario requirió judicialmente la suspensión de todas las actividades de la mina hasta tanto se garantice que no se producirán daños ambientales. Ello por cuanto "la posibilidad de un nuevo derrame implica un peligro potencial sobre ríos interprovinciales, napas subterráneas y cuerpos de hielo individualizados en el Inventario Nacional de Glaciares", dice el informe.
La presentación complementa las denuncias presentadas anteriormente para que la Justicia determine a los responsables por los recurrentes percances en el funcionamiento de la mina. El Gobierno aportó nuevos datos que dan cuenta de la necesidad de llevar a cabo reformas sustantivas y modificar los planes de monitoreo y contingencias del emprendimiento.
"El Estado Nacional, por imperativo constitucional, es el principal garante del derecho a un ambiente sano y tiene el deber de preservarlo para las generaciones futuras, tal como lo establece el art. 41 de la Constitución Nacional. Siendo el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable uno de los sujetos centrales al que se le otorga dicha competencia, continuará velando con el máximo nivel de exigencia, para que lo solicitado en la acción presentada y las exigencias planteadas, se cumplan de manera tal que la actividad no se retome hasta tanto se acredite que el ambiente y/o la salud de la población se encuentran protegidos, así como instará a que se reparen los daños que se hubieren producido", se informó a través de un comunicado de prensa.