Yaspar Productos Deshidratados es la marca con la que la familia Avendaño comercializa sus originales especias lideradas por el ajo, cebolla, romero, provenzal y pesto en polvo, 100 % sanjuaninos.
Eduardo Avendaño comenzó hace 10 años a disecar ajo como un hobbie, junto a su esposa; después sumó a su hija Yamile (Ingeniera en Alimentos) y ella, a su marido. Desde hace 2 años comenzaron a comercializar sus condimentos fraccionados. Los ofrecen en ferias productivas ya que no tienen un punto de venta fijo.
Toda la materia prima es sanjuanina y todo conserva la misma calidad del producto puro. Algunos los secan ellos mismos y otros los compran ya deshidratados, como la cebolla, y la muelen en su casa.
"Todo lo molemos nosotros y todos los productos son producidos en San Juan. El secado no es sencillo, llevamos muchos años y con el ajo pasamos por todo, se oxida muy rápido, pero uno va a prendiendo a la fuerza", contó Yamile.
También el pimiento para pimentón lo compran a un productor de San Juan. "Nos gusta conocer el origen de la verdura porque la gente pregunta y porque es la mejor forma de mantener calidad", señaló.
Los productos son: ajo en polvo y ajo granulado seco; pimentón, provenzal normal y en polvo, pesto normal y en polvo, orégano, chimichurri, y romero en polvo.
"Vamos practicando y probando, se nos ocurrió moler el provenzal porque se usaban mucho en la milanesa pero a mucha gente no le gusta morder el ajo, sobre todo a los niños, de ahí le surgió la idea a mi papá y lo empezamos a moler al provenzal. Siempre manteniendo la pureza de los componentes. Después molimos el pesto, que es albahaca y ajo, por la misma razón, hay gente que no le gusta morder ajo. De la misma forma llegamos al romero molido", contó Avendaño.
Otra razón para tener estas verduras o condimentos en polvo es la practicidad, ya que es sólo cuestión de agregarlo a la comida, en cambio los granulados generalmente hay que hidratarlos primero. "Tenemos muchos clientes pizzeros que se llevan estos productos porque tienen todo el sabor pero son más rápidos y comestibles. A los niños les encanta", dijo Yamile.
Además, Avendaño también fabrica los especieros de madera para vender la colección completa o tres sabores. Y la clásica bolsita que es la más económica.
Por ahora la única vía de comercialización es en ferias y a través del boca en boca. "No es sencillo comercializar con alimentos, son muchos requisitos y hay cosas que todavía no logramos", contó.
Pero está en los planes la expansión, fabrica propia, maquinaria nueva y aumento de volumen, que es lo que traerá mayor ganancia.
"Mi papá está construyendo un galpón en un terreno propio, la meta es tener un lugar especial para la fábrica e incorporar maquinaria y armar toda la línea de secado y triturado; para lo cual se necesita capital, que es lo que nos falta. Mientras tanto, todo lo hacemos en casa", aseguró Yamile.