Mientras que las presentaciones en total, por año, suman el doble. “La otra mitad se resuelve con una intimación directa a Energía San Juan. Cuando se la intima y no responde o se resiste a la intimación, ahí viene el proceso de la resolución del EPRE”, dijo el titular del ente, Jorge Rivera Prudencio. “Con certeza, en rotura de artefactos y de equipos, Energía San Juan debe estar pagando 3 ó 4 millones de pesos al año. Hay épocas en que no hicieron alguna obra, como la Estación Pueyrredón, o que hay eventos de vientos importantes, y sube la tasa de reclamo”, agregó.
Algunas resoluciones son de reclamos agrupados y otras son individuales. El EPRE suele intimar a la empresa de que resuelva inmediatamente una presentación, pero muchas pasan a resolución del Ente y otras tantas se terminan judicializando. Entre estas últimas, errores en facturación, exigencias de pago por actas de comprobación de anormalidades, o desacuerdos sobre la persona a quién se le cobra. “De las demandas que ha hecho Energía San Juan que son varias centenas, debe haber ganado no más de 5 ó 6”, estimó Rivera.
“Los reclamos son muchos pero la cifra promedio se mantiene a lo largo de los años”, aseguró Rivera. Y comentó los pasos que siguen los que tienen problemas con Energía San Juan: “En casos de roturas de artefactos o errores en la facturación, por ejemplo, el cliente debe primero hacer el reclamo ante Energía San Juan y la empresa debe contestarle. Si no está satisfecho, debe ir al EPRE. Normalmente el proceso demora en resolverse entre 3 y 6 meses, porque es un procedimiento donde hay que respetar el derecho a defensa de la empresa, del usuario y otros aspectos. Cuando el reclamo sale favorable al usuario, Energía San Juan debe hacerle frente a los costos, lo que debe hacer inmediatamente. El daño se cotiza de varias maneras, por ejemplo, suele pasar que el usuario paga el arreglo de su bolsillo y luego recupera su plata o lleva presupuestos que Energía San Juan coteja con sus proveedores y luego paga”.





