El fútbol argentino volvió a regalar una postal de esas que recorren el país entero. Mucho antes del pitazo inicial, el estadio Mario Alberto Kempes ya latía al ritmo de una final que prometía emociones fuertes. De un lado, la multitud de River transformó una de las cabeceras en un océano rojo y blanco, con bengalas, banderas gigantes y un recibimiento imponente para el equipo de Eduardo Coudet, que llegó al duelo decisivo con el cartel de favorito por presente y jerarquía.
Un Kempes, estallado: el impresionante recibimiento de los hinchas para River-Belgrano
Con un estadio repleto y un marco imponente, hinchas de millonarios y piratas protagonizaron una verdadera fiesta en la previa de la final del Torneo Apertura. Banderas, humo de colores y un aliento ensordecedor marcaron el recibimiento de dos equipos que vuelven a verse las caras.
Pero si algo quedó claro en Córdoba es que Belgrano no iba a quedarse atrás. La hinchada celeste copó su sector y respondió con una fiesta a la altura de las grandes citas: papelitos, bombos, cánticos atronadores y un recibimiento cargado de ilusión para un equipo que sabe lo que significa enfrentar al Millonario en el Kempes. El recuerdo de noches históricas y golpes inolvidables sobre River volvió a sobrevolar el ambiente, alimentando la esperanza de un nuevo batacazo.
El clima en el estadio fue sencillamente electrizante. Cada salida al campo estuvo acompañada por una ovación ensordecedora y un colorido pocas veces visto, en una final que tuvo todos los condimentos incluso antes de que rodara la pelota. River y Belgrano, una vez más, volvieron a cruzarse en un escenario de alta tensión, con miles de almas empujando desde las tribunas y demostrando por qué el fútbol argentino vive las finales de una manera única.