Leandro Paredes, que en la semana había estado presente en el entrenamiento de Boca junto al presidente Juan Román Riquelme, no quiso perderse el encuentro por Copa Sudamericana y vivió cómo un hincha más la goleada del Xeneize 3-0 ante Nacional Potosí de Bolivia en La Bombonera.
El campeón del mundo estuvo junto al grueso de la hinchada de La 12 y se mostró con una sonrisa todo el tiempo alentando al club de sus amores que un día sueña con volver a tenerlo entre sus filas.