Pasó la espera. San Martín escribió una nueva página dorada en su rica historia y no pudo faltar el sentimiento puro del hincha, que hizo más de 500 kilómetros para llenar de color el Gigante de Alberdi. Trapo, vinito y cuarteto para colorear el día gris en la ciudad de Córdoba.
La marea verdinegra llegó con lo puesto y se concentró en la Costanera para vivir lo que fue la previa y el agite de los hinchas.