Con ganar la pole, a Tobías Martínez ya le alcanzaba para gritar campeón. Y no defraudó. Ante su gente, mientras su familia rezaba y esperaba por el final con gran nerviosismo, en un rinconcito de boxes, el sanjuanino veía la bandera a cuadros que lo iba a llevar a lo más alto del campeonato. Mientras festejaba dentro de su auto, los suyos gritaban y lloraban al ritmo de los bombos y el "dale campeón".
"A disfrutar, porque nos espera un año duro y lindo. Soy muy devota de la virgen y pedí por todos, en especial hoy por él", comentó la mamá.
Tiempo de San Juan registró en exclusiva cómo vivió la familia Martínez la consagración del piloto que, desde pequeño, lleva el automovilismo en las venas. Mirá