El Real Madrid se quedó con el clásico de España al ganarle por 3 tanto contra 1 al Barcelona, de visitante.
El partido iba empatado 1 a 1. Y en el segundo tiempo se dio la jugada que para muchos fue polémica.
En una pelota parada a favor del Real Madrid, Sergio Ramos acusó un agarrón de Lenglet y la jugada siguió su rumbo. El defensor histórico del Real pidió penal. El árbitro fue avisado por el VAR y decidió cobrar el penal. Ramos se puso frente a los 12 pasos y concretó.
Este gol desconcertó a los de Messi, que trató de buscar el empate, pero no lo logró. Cerca de los 80 minutos, el DT del Barcelona hizo varios cambios ofensivos y los del Madrid apostaron a la contra. Y fue así como Modric, aprovechó y puso el 3 a 1 definitivo a falta de 4 minutos.