Tomás Fernández tenía 11 años cuando en la Ruta Nacional Nº 8 su familia sufrió un violento accidente cuando viajaban a Buenos Aires. Fue justamente él quien, tras volcar y terminar en una zanja, salvó a su familia de morir ahogados y hoy, desde Mar del Plata, donde representa a San Juan en los Juegos Evita, la puede contar. "Sé que si no actuaba, mi familia estaría en el cielo. Tuve valor, pero también la ayuda de Dios", contó a Clarín el atleta que por primera vez sale de San Juan para competir.
Su historia de heroísmo ocurrió en 2015, cuando junto a su familia -su papá Santiago y su hermana Malena- viajaban a visitar a su mamá Florencia, quien había sido operado por un tumor en la mandíbula. Fue a la altura de la ciudad cordobesa de Arias, cuando el Chevrolet Corsa se fue a la banquina y, tras dar un par de vueltas, terminó en una zanja. De inmediato el agua comenzó a ingresar y a taparlos, hasta que el pequeño tomó coraje e hizo reaccionar a su papá, quien lo ayudó a romper el parabrisas y a sortear tremenda escena que pudo haber terminado en tragedia.
"Fue como estar en un juego virtual. El auto giraba y giraba. Cuando parecía que todo se había terminado, el agua que había en la zanja entró y comenzó a taparnos", comentó.
Su historia recorre todo el país. Primero habló con Canal 5 Telesol, pero después fue el propio diario Clarín quien se hizo eco de su tremenda vivencia. Hoy brilla en los Juegos Evita y sueña con regalarle otra medalla a San Juan. "Yo ya superé la expectativa que tenía, que era la de conocer y ver el nivel que hay en otras provincias para ver cómo puedo posicionarme en el ránking nacional. Pero voy a poner todo para conseguir una medalla, es mi oportunidad", expresó.
Mirá la entrevista que le hicieron junto a su familia.