La bravura de las llamas convirtió en día por un momento la noche de San Martín. Un año más la Gran Fogata en Honor a San Juan Bautista convocó a más de mil personas para agradecer al santo patrono de la Provincia.
La Gran Fogata de San Juan Bautista iluminó la noche y los corazones en San Martín
Más de mil personas se congregaron en Nacional y Quiroga para honrar al patrono provincial. Las llamas, la emoción y la fe aplacaron las bajas temperaturas.
Los rostros emocionados se extendieron a lo largo de una celebración en la que fe tuvo un papel preponderante. Desde las 21.00 se fueron congregando en la intersección de Quiroga y Nacional visitantes de distintos rincones de San Juan y una media hora más tarde se sucedieron los rezos y vítores para homenajear al santo.
Con una destacable puntualidad, a las 22.00 dio comienzo la marcha de las antorchas a la que se sumó un importante número de presentes. Encabezados por Hipólito Orozco, principal gestor de esta celebración, fueron ingresando en fila al predio y rodeando la enorme montaña de palos, hojas y rama que se robaba toda a atención en la escena.
Bajo el estricto control de los bomberos, se animó a los portadores de las antorchas a arrojarlas contra la mole de basura dando comienzo a una imponente fogata que despertó el aplauso de la gente en la fría noche de San Martín. En esta acción, según explicó el propio Orozco, se simbolizó la renovación y la purificación del espíritu.
Durante unos minutos las miradas se posaron sobre las llamas mientras pausadamente se iban sucediendo estruendos de pirotecnia con los que también se celebró el día de San Juan Bautista.
Cuando el fuego fue mermando su potencia, se invitó a los fieles a escribir en un papel aquello malo que no quieran en su vida y a tirarlo a una fogata que ya iba decreciendo tanto en volumen como en intensidad.
En el paisaje no faltaron aquellos que quisieron llevarse a través de una foto un recuerdo de lo vivido en suelo sanmartiniano, ni tampoco los que aprovecharon la ocasión para brindar con un espirituoso en homenaje al santo patrono de todos los sanjuaninos.
Los bomberos se aseguraron de que las brasas se extinguieran por completo. Los amigos y las familias presentes se fueron marchando de manera escalonada del lugar. San Juan Bautista volvió uno noche más a sentir la devoción de su gente.