Si bien el día de San Expedito fue el viernes 19 de abril, como ya es una tradición entre los habitantes de Bermejo, el pueblo de Caucete que resguarda el santuario del Santo de las causas justas y urgentes, esperaban una gran convocatoria para este domingo, y pese a que parecía que iba a ser una jornada tranquila, a media mañana el calor de la multitud se hizo sentir en el aire.
Con pedidos especiales y mucha emoción una multitud participó en el cierre de la Fiesta de San Expedito
El Santo de las causas justas y urgentes congregó un año más a miles de fieles que llegaron hasta el santuario en Bermejo. El cierre de la novena a San Expedito, nuevamente un éxito.
La primera misa se realizó a las 8 de la mañana, y desde mucho antes los vendedores que aprovechan esta fecha para ofrecer productos regionales, artesanías, imágenes religiosas y alusivas al Santo como otros objetos ya estaban apostados en la calle principal que da al templo nuevo, como también en los alrededores.
El frío de la primera hora se hizo presente, y los lugareños agradecían el fresco y las nubes. El sábado había sido una jornada en la que había reinado el sol y la zona del santuario no tiene mucha sombra, por lo que las nubes eran más que bienvenidas.
Tras la primera misa, que contó con una importante presencia de fieles, se realizó un receso para el comienzo de la segunda celebración litúrgica que se había programado para la mañana, antes de la procesión. En las afueras del templo, las familias que iban llegando se iban ubicando con el mate, o haciendo algún fuego para lo que sería el almuerzo. Generaciones completas compartían el desayuno y la devoción al Santo.
Uno de los lugares convocantes de fieles fue el antiguo templo, donde los visitantes, personas provenientes no solo de la ciudad de San Juan sino de otras partes del país, hacían fila para pasar delante de la estatuilla y poder tomarse un minuto para orar y hacer el pedido. En la generalidad de los casos las peticiones iban por el lado de la salud, trabajo y ayuda en lo económico. Algunos tenían un paso ágil frente a San Expedito, mientras que otros se tomaban su tiempo para orar, donde alguna lágrima se podía observar, para luego colocar la mano en la estatua y cerrar la oración con la señal de la cruz.
La emoción estuvo presente en cada minuto, apoderándose de aquellos que, al invocar sus causas urgentes, no podían evitar el llanto, ahogado entre el dolor y el respeto durante el momento de la misa e incluso de la procesión.
El sector de velas, donde se encuentra la estatua de más de dos metros de San Expedito también reunía a los fieles que encendían alguna vela o simplemente se tomaban una foto en el lugar.
Sobre las 11 de la mañana, ante la presencia de todos los que se habían dado cita en el lugar, se realizó la procesión que partió desde la entrada del nuevo templo de San Expedito y recorrió las calles del pueblo, para volver nuevamente al templo y proceder a la misa, celebrada por Monseñor Jorge Lozano. El recorrido acompañando al Santo contó con la presencia de los danzantes de la Virgen de Andacollo de Rawson, integrantes de la Agrupación Gaucha Virgen de Guadalupe, de Chepes, e integrantes de la Agrupación gaucha Virgen de Andacollo, de Bermejo. También acompañaron a los fieles la intendenta de Caucete, Romina Rosas.
Durante la tarde habían programadas más celebraciones y una procesión más para aquellos que arribana al santuario posterior al almuerzo.
Una vez más, San Expedito volvió a congregar a miles de fieles de distintas partes del país que año tras año renuevan sus promesas, sus pedidos y sus agradecimientos, en un acto de enorme fe y devoción.