ver más

lunes 30 de marzo de 2026

Recorriendo San Juan

El detrás de escena de la celebración al amor que se da entre montañas y aire cordillerano

Nació alrededor del año 2000 en Calingasta y mutó a lo largo de los años. Serenatas, grandes artistas nacionales y una celebración al amor que sigue creciendo.

Cada febrero se respira romance en el interior de Calingasta, precisamente en Barreal, donde en calendario se establece la Fiesta de los Enamorados, una celebración al amor que lleva 19 ediciones por la que han pasado grandes artistas de trayectoria nacional e internacional. Detrás de uno de los eventos más importantes del departamento, una historia que reúne anécdotas, orgullo y la idea que posicionó al amor fuera de la frontera calingastina.

Aprovechando la efeméride, la Fiesta de los Enamorados se celebra en febrero. Sus inicios datan del 2002. En ese momento Luis Eduardo Meglioli era subsecretario de Cultura y Turismo de San Juan y ya había estado recorriendo y trabajando en el viejo continente, por lo que la impronta de su gestión era renovada e ingeniosa. En una visita al departamento por sus funciones, mientras se llevaba a cabo una charla entre quien era intendente en ese momento, Adolfo Ibaceta y su equipo de gobierno, surgió la idea.

Si Barreal ya tenía una calle de nombre icónico, como la Calle de Los Enamorados, por qué no hacer una fiesta que también celebre el amor y se maneje bajo esa temática, con artistas de género romántico, flores, serenatas y todos esos condimentos que hacen al romanticismo. Esa fue la propuesta de Meglioli y desde la municipalidad no demoraron en tomar el guante.

Geraldo Moroso, reconocido comunicador del departamento estuvo desde la primera edición detrás de bambalinas, mientras que al año siguiente fue la voz de la fiesta, lugar que continúa cumpliendo hasta la actualidad. En sus recuerdos, aún viven los inicios de la fiesta.

IMG_8537.JPG

Geraldo Moroso junto a Elba Carabajal durante la XIX Fiesta de los Enamorados -2024

Las primeras ediciones se realizaron con todo. Destacan el predio de la finca Matas, un terreno privado ubicado sobre la Calle de Los Enamorados donde se concretaron las primeras ediciones. Su entrada tenía un cupido tallado a piedra por Rubén Vidal, siendo el primer símbolo romántico de cada fiesta. También los primeros años se invitaba a los barrealinos que tuvieran sulkys ponerlos a disposición para trasladar las familias y parejas desde el centro del pueblo hasta el predio, en un recorrido rodeado de naturaleza bajo el cielo estrellado.

Otro elemento característico eran las Noches de Serenatas. Geraldo comentó a Tiempo de San Juan que estas veladas estuvieron desde el inicio de la fiesta. “Recuerdo que la primera noche de serenata, para promocionar la fiesta, logramos que se hiciera en la Ciudad de San Juan. Se realizó en conjunto con Radio Vida, donde el recorrido terminó en la Plaza España con un número musical de la provincia”, dijo.

Los años siguientes el recorrido se realizó en el interior de Calingasta. La Noche de Serenatas era uno de los eventos más esperados por las familias calingastinas, arrancando por Villa Nueva y culminando en Barreal. Se pasaba por todos los barrios donde las parejas se concentraban y todo era transmitido en vivo y en directo por una emisora radial de la comunidad. “En esa época no había celulares como ahora, asique quienes querían dedicar una serenata lo hacían llevando mensajitos en papel a la radio, o ese mismo día donde se juntaban todos. Así las parejas se dedicaban canciones. Eran muchas horas, arrancábamos a las 18 y terminábamos pasadas las 23”, recuerda Geraldo.

image.png

Gentileza El Sol de Calingasta

Las serenatas se realizaron hasta el 2018. Este año hubo un intento de la gestión actual de recuperar esa parte esencial de la celebración, pero lamentablemente por motivos de fuerza mayor no fue posible. Fuentes municipales comentaron que estaba todo preparado para realizar la Noche de Serenatas previo arranque de la fiesta, pero una tormenta y los daños provocados obligaron a que la urgencia y los esfuerzos se pusieran en solucionar los inconvenientes, quedando relegada la actividad.

La primera edición contó con la participación de Claudia Pirán, el Dúo Mixtura y Alas y Raíces, con la conducción de Jorge Pascual Recabarren; mientras que las ediciones siguientes la conducción quedó en manos de Moroso y esa edición contó con la participación de Paz Martínez, un ícono de la música romántica y artista de trayectoria nacional que puso en un nivel más alto la fiesta.

image.png

cc

Con la vara a esa altura, le sucedieron artistas de destacada trayectoria, entre los que destacan Patricia Sosa, Marcela Moreno, Sergio Denis, Alejandro Lerner, Francisco Benítez (ganador de La Voz Argentina 2021) y Coty Sorokin, entre otros.

La fiesta tuvo distintos escenarios. Arrancó en la finca Matas, luego se realizó en la plaza principal de Barreal y desde hace años se realiza definitivamente en el Anfiteatro Cerros Colorados, un escenario al pie de la montaña que ofrece un paisaje único en contacto con la naturaleza.

Como todo, la fiesta ha ido mutando. Si bien hay quienes anhelan con volver a tener las serenatas por las calles, hay características del evento que se sostienen, como ser accesibles y presentar una grilla de artistas románticos. Otras cosas han cambiado, como, por ejemplo, se cede un espacio para la danza y el encuentro; como también se va adaptando a las realidades del momento. Por ejemplo, el año pasado se redujo a una jornada por factores climáticos.

Pese a los cambios y la evolución de la fiesta, la mayoría de los calingastinos en general y los barrealinos en particular comentan lo mismo. La Fiesta de los Enamorados representa orgullo y sentido de identidad, algo que forma parte de la tradición del pueblo y que anhelan se sostenga con el paso del tiempo.

Temas
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar