No fue un día más para Matías Torres, Enoé Dávila y sus dos pequeños hijos, que fueron una de las 102 familias a las que este viernes les tocó casa en el Barrio Bicentenario. Tras recibir la llave de mano del gobernador Sergio Uñac y del ministro de Desarrollo Territorial y Hábitat de la Nación, Jorge Ferraresi. La familia contó que llevaba 12 años anotados en el IPV, esperando por su techo propio. A estos trabajadores, él obrero que se dedica a tendidos eléctricos y ella docente, les costaba un esfuerzo grande pagar todos los meses el alquiler e incluso no estaban muy cómodos. El mayor de los niños contó que estaba feliz por su nueva casa y sobre todo por la habitación, porque hasta ahora dormían todos juntos en la misma pieza. "Es una bendición", dijo ella y contó que la van a pintar.