"Buena Esperanza, pueblito humilde de pocos habitantes y paredes de adobe, protegido por las montañas, ubicado en Angualasto. Los devotos de San Jose Obrero, llegaron hasta allí, por el camino de tierra, para celebrar su día y darle gracias", es el texto que acompaña a la increíbles fotos del fotógrafo iglesiano Lucas Poblete.