Dos décadas pasaron del momento de esplendor, y tras una fuerte crisis provocada por los avances tecnológicos, muy pocos zafaron de la extinción. Los que sobrevivieron ya no tienen la masiva demanda de sus comienzos, aunque hoy cuentan con un público bastane fiel. En la nota, los detalles sobre quiénes van, qué cambió y cuánto cuesta.