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domingo 22 de marzo de 2026

Manos verdes

¡Cuidado! Los errores que tenés que evitar para no dañar tus plantas en primavera

La llegada de la estación en la que todo florece y la ansiedad porque esto suceda puede generar que se tomen malas decisiones en el jardín.

Por Mario Godoy

La primavera es la estación favorita de jardineros y aficionados, pero también es la época en la que se cometen más errores con las plantas. El ansia por verlas crecer puede llevar a tomar decisiones equivocadas. Para que no echés a perder todo el trabajo de meses, te contamos qué no debés hacer para que tu jardín florezca de verdad.

El error fatal: podar sin saber

Muchos creen que la primavera es el momento ideal para podar, pero no todas las plantas son iguales. Si tenés arbustos que florecen en esta estación (como las azaleas, los rododendros o las camelias), no los podés ahora. Estas plantas forman sus botones florales en el otoño, y si las cortás, estarás eliminando las flores que tanto esperás. Esperá a que la floración termine para hacer cualquier poda de forma y mantenimiento.

Ahogarlas en nombre del amor

El sol de primavera te hace pensar que tus plantas necesitan más agua de golpe, pero un exceso de riego es la causa número uno de muerte. El exceso de humedad pudre las raíces, lo que es fatal. Antes de regar, meté el dedo en la tierra. Si la sentís húmeda, esperá. Es mejor regar a fondo y con menos frecuencia que mojar un poco todos los días.

El estrés del trasplante

Si bien la primavera puede ser una buena época para trasplantar, no lo hagás de golpe con todas tus plantas. Cambiarlas de maceta les genera estrés y puede detener su crecimiento. Trasplantá solo aquellas que realmente lo necesiten: las que tienen raíces saliendo por el fondo o las que ya no crecen en su maceta actual. Al hacerlo, elegí una maceta que sea solo un poco más grande.

El peligro del exceso de nutrientes

El fertilizante es como la comida para tus plantas, pero darle demasiada puede ser mortal. Un exceso de nutrientes puede quemar las raíces. No te excedás. Comenzá con una dosis baja y aumentá poco a poco, siguiendo las instrucciones del fabricante. Es mejor usar menos fertilizante y ser constante que aplicar una cantidad enorme de una sola vez.

Olvidarse de la limpieza

Una de las cosas más importantes que no debés olvidar es la limpieza. Quitar las hojas muertas, las ramas secas y las malas hierbas no es solo por estética. Al limpiar el espacio, evitás que se formen plagas y enfermedades que se esconden en la vegetación muerta. Un jardín limpio permite que tus plantas crezcan con más fuerza y salud.

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