Maxi llevaba una vida normal entre la escuela y el fútbol, pero a los 15 años su camino dio un giro inesperado. De repente tuvo que tomar un bastón de guía y salir a enfrentar la vida desde otra perspectiva. El ciclismo como bandera y un trampolín al sueño que hoy vive: es medallista, campeón argentino, panamericano y ya corrió una Vuelta a San Juan inclusiva. Historia de resiliencia.