El 5 de febrero de 1981, Autiliano Montoya fue encontrado muerto en un canal, luego de una discusión en un bar con tres obreros golondrinas riojanos que lo seguían y lo golpearon antes de arrojarlo al agua. Tras un juicio inicial que los absolvió, la apelación y la revisión de pruebas, testimonios y confesiones permitieron condenar a los responsables a nueve años de prisión.