Levantada por tres jóvenes en 1994 y sostenida por un monolito que emerge entre los cerros, la Virgen del Líbano se convirtió en un símbolo espiritual y turístico de la Quebrada de Zonda, donde su figura blanca acompaña desde lo alto el paso sereno de quienes recorren la Ruta 60. Fotos y video: Gabriel Iturrieta.