Secretaria del club, mamá de un jugador de Primera, vecina y parte de una comisión integrada por mujeres. El relato en carne propia de cómo se las ingeniaron para mantener viva la institución en tiempos difíciles y de mucha competencia. Entre rifas, pérdidas personales y una pasión que no se negocia, el club siguió en pie gracias al esfuerzo colectivo. El matriarcado de la "Cenicienta" del oeste sarmientino.