Día a día llegan denuncias al Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) alertando sobre posibles irregularidades que comenten los beneficiarios. Algunas incluso pueden desembocar en intimaciones para que desocupen el inmueble y entreguen la llave de la casa. Aunque también hay varios casos donde las acusaciones carecen de sustento porque los adjudicatarios ya cancelaron las cuotas y ellos pueden optar entre habitar o no el hogar que recibieron.
Por qué el IPV puede llegar a quitar una casa en San Juan
Desde el IPV no llevan estadísticas de cuántas denuncias hay, pero las mismas autoridades del organismo advierten que son muchos los casos. La subdirectora de la entidad, Daniela Cangialosi, habló con Tiempo de San Juan y explicó que "los principales causales para que se abra una investigación es por la morosidad en las cuotas o por alguna denuncia donde advierten que el inmueble no está siendo ocupado por los beneficiarios, que muchas veces lo alquilan a terceros". Y agregó que "normalmente recibimos varias denuncias en nuestra página sobre viviendas que no están habitadas, pero eso no significan que inmediatamente le quitamos la casa al adjudicatario, sino que existe un proceso con varias etapas".
El hecho de la morosidad ya había sido advertido por el titular del IPV, Marcelo Yornet, con números que van seriamente en aumento. Y es que de un 60% de morosidad que se registraba en la segunda mitad del 2020, ahora trepó al 70%, es decir que 7 de cada 10 adjudicatarios de las unidades que construye el Estado provincial no cumple con abonar la mensualidad, según datos del organismo. Este proceso se agudiza si se tiene en cuenta los últimos años de crisis económica agravada aún más por la pandemia. Según los números, en 2019 había un 50% de morosos; en el 2020, por efecto de la pandemia, subió al 60% y ahora, según los cálculos que hacen la cifra llegó al 70%.
Las cuotas rondan entre los 3.500 pesos y los 6.500 pesos, pero para muchos no es una tarea fácil de cubrir. Aunque desde el IPV advirtieron que hay conjuntos habitacionales donde abonan entre 100 y 200 pesos por mes y lo mismo se endeudan. De igual medida, los precios que se pagan en el IPV siguen siendo muchísimo más conveniente que pagar cualquier tipo de alquiler; además que en este caso se abona la vivienda propia.
En cuanto a las denuncias donde una familia no ocupa el inmueble o lo alquila a un tercero el asunto suele ser más complejo, y no hay porcentajes oficiales informados por las autoridades.
Paso a paso: cómo funcionan las intimaciones del IPV
En el momento que a una persona le entregan la llave también le dan los documentos para que puedan ocupar el inmueble con fines de vivienda y no cualquier otro tipo. Al mismo tiempo existe una serie de cuotas que deben pagar mensualmente hasta cancelar la casa. Caso contrario, si por alguna razón no cumple con estas dos condiciones básicas, se le revoca la vivienda. "Este es el primer paso, donde se les notifica a las personas en sus propias casas y también se publica en medios informativos para que quede plasmado; y luego estas familias tienen un tiempo para presentar una justificación que el IPV analizará". En esta etapa suelen darse varias realidades. Si los denunciados optan por no justificar al IPV les retira la vivienda de manera casi inmediata. En tanto que si presentan un motivo y no reciben la respuesta que esperaban comienzan a darse una serie de litigios que pueden demorar desde meses a periodos más prologados. "Todo depende de lo que se denuncia, porque si se comprueba que la vivienda no está siendo habitada por los titulares y la ocupan terceros se solicita en fiscalía una orden para deshabitarlo", afirmó Cangialosi.
"Igual siempre se hace una evaluación social porque no es fácil retirar una vivienda que el IPV otorgó con sacrificio de todos. Y también es importante aclarar que tenemos muchos casos de viviendas que fueron varias veces denunciadas y otras donde ya fueron canceladas en su debido tiempo", sostuvo la funcionaria.
En general las denuncias ingresan desde la página web del organismo y de manera presencial, pero en este último tiempo ha ido en aumento el uso virtual.