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viernes 3 de abril de 2026

El refugio del corazón

Proyecto Águilas: tres años de amor y contención a sanjuaninos en situación de calle

Vivi Fornés, la gran ideóloga, repasa en esta nota repleta de sentimiento los 1.095 días dándole un techo, alimento y mucho afecto a personas que muchos no ven
Por Jorge Balmaceda Bucci

El amor no se puede medir y mucho menos el que brinda Vivi Fornés. Incluso, si se pretendiese entender de dónde le nace tanta generosidad, se corre el riesgo de entrar en uno de esos bucles infinitos que terminan desquiciando. Por eso es mejor directamente aplaudir de pie –o, si prefiere, sacarse el sombrero- ante una persona que entendió mucho mejor que nadie lo que es la solidaridad en la amplia extensión de la palabra.

Vivi lleva años haciendo mucho mejor al mundo que tiene a mano, pero sin lugar a dudas que el Proyecto Águilas fue su más monumental sueño plasmado en la realidad. La felicidad superó ampliamente las expectativas de esta ‘loca linda sanjuanina’, pero mucho más la de todas aquellas personas que encontraron un abrazador hogar después de un triste tiempo viviendo en la calle.

Este refugio del corazón está cumpliendo sus primeros tres años y, por más que haya algunas páginas de desvelo y frustración, tiene hartos motivos para celebrar.

Comienzo y mutación

“El trabajo había comenzado mucho antes de que se concretase físicamente y el 21 de junio del 2018 arrancó el gran desafío. Empezó la aventura de abrir las puertas de este humilde y amado ‘refugio-hogar’”, recordó Vivi con esa bonachona y pacífica voz que la identifica.

La primera idea fue poner a disposición de todo aquel que lo necesitara un lugar en el cual cobijarse durante las frías noches del invierno, pero la necesidades se encargó de llevar la historia a otro escenario.

 

Tres años han pasado de las primeras fotos en el refugio-hogar

 

“Desde que abrimos, hace 1.095 días, no se han vuelto a cerrar las puertas nunca. Empezamos por brindar un espacio para pasar la noche y luego sumamos una cena calentita, desayuno, merienda y algunas cosas más. Siempre trabajando también para brindar contención, cariño y buscando  la manera de incentivarlos a reinsertarse en la sociedad”, compartió Fornés, a quien también hay que dar el mérito de gestionar la documentación de algunos de ellos, su escolarización y acercarlos al mundo laboral.

 

 

Por ese camino venía el Proyecto Águilas hasta que la pandemia de coronavirus hizo acto de presencia. Tal contingencia convirtió al refugio en un hogar las 24 horas y, por si fuera poco, Vivi también les tendió una mano “a todos los corazones que llegan al refugio y no viven en él. Hay personas que necesitan mercadería, ropa y muchas otras cosas y nosotros intentamos darles una mano”.

 

Para muchos es una foto de una habitación más, para otros la postal de un hogar abrigado y soñado durante muchas noches en la calle

 

Un ejemplo aprendido

Esta linda y loable iniciativa que se ubica en Estados Unidos 1330 Sur (Trinidad) también ha servido para visibilizar ante el resto de la sociedad lo difícil que puede tornarse la vida para algunas personas y que nadie tiene la certeza de que no le pueda pasar.

 

 

“Cuando comenzamos muchas personas no sabían ni siquiera que existía esta triste problemática de personas en situación de calle y hoy recibimos llamadas preguntándonos cómo se puede ayudar o que hacer. Como sociedad es un gran avance. También ha servido para darnos cuenta de que a cualquiera nos puede pasar de quedar en la calle y que si vivís en la calle sos una persona igual que cualquier otra”, compartió Vivi, quien cada vez que toma la palabra se llena de agradecimientos para todas las personas que han ayudado.

 

Algunos de los inquilinos que tuvo este rincón solidario lograron terminar la primaria durante su estadía

 

Alegrías y tristezas, la vida misma

Era inevitable que en algún momento Vivi lanzase una suerte de balance: “Estos tres años han sido un aprendizaje diario, tanto de situaciones buenas, malas, de tristezas, alegrías, motivaciones y aprender a poner límites. Nos tocó vivir situaciones que no pudimos abordar y que quedan sin poder recibir una ayuda. Me refiero a problemas psiquiátricos, alcoholismo, adicciones a sustancias o ludopatía,  quedándonos con el vacío y la tristeza de no poder hacer nada”.

 

 

“Como también nos ha tocado sentir una gran felicidad al ver personas que se fueron del refugio porque pudieron insertarse en la sociedad con un trabajo o un estudio, rearmando sus vidas y saliendo de la calle. Que pudieron y supieron valorar y aprovechar lo que se brinda en nuestro hogar. Y no quiero dejar de mencionar el inmenso orgullo y satisfacción que me genera la respuesta de la sociedad sanjuanina ante los pedidos y que le hemos traslado”, expresó Fornés describiendo la parte positiva de la balanza y justo antes de mencionar que “también logramos tener personería jurídica”.

 

Nos llenó de orgullo y felicidad el mensaje que recibimos de Juan Carr y su voluntariado para felicitarnos por nuestro refugio

 

Radio y un especial escuadrón

En tiempos de aislamiento una de las iniciativas que más disfrutan los habitantes actuales del Proyecto Águilas es el programa de radio. Se llama ‘Alas de radio’ y tiene como fin “que ellos rompan prejuicios, que puedan expresarse y que la sociedad conozca lo que es vivir una situación de calle contada en primera persona”.

 

 

“El programa lo hicimos con las herramientas que teníamos, que son un celular y una conexión Wifi, y que nos permiten transmitir en vivo por la fan page de Proyecto Águila Refugio. Ahí todos pueden interactuar enviando mensajes. Este 21 de junio haremos un programa especial por el cumple del refugio”, completó Vivi, antes de confesar que no será el único festejo importante que tendrán en junio.

 

 

También están preparando la celebración de los dos años de nacimiento del ‘Escuadrón Águila’, que “es nuestro grupo de cocineras que en forma anónima, solidaria y voluntaria cocinan con tanto amor, llenando las panzas y por sobre todo los corazones. El escuadrón nació de la mano y corazón de Sonia Abelín. Ella es la creadora, organizadora y el motor que lleva adelante éste maravilloso grupo humano”.

Un nuevo sueño

Y como eso de soñar y concretar se le da muy bien, Vivi adelantó cuál es su próximo objetivo: “Seguimos trabajando con el sueño y la esperanza de llegar a formar el ‘Centro Integrador Aguila’, teniendo un espacio físico con talleres y un equipo de profesionales, tanto de Salud como Educación, que nos permita hacer un abordaje integral .

 


Los agradecimientos de Vivi
 



"En estos tres años solo tengo palabras de AGRADECIMIENTO a todos los corazones que de una u otra manera ayudan para que podamos seguir. Desde el gobierno de la provincia, la policía de San Juan, escuelas, maestras, profesoras, Registro Civil, medios de comunicación, periodistas y tantísimas personas que de forma anónima ayudan y colaboran. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS, seguiremos volando como el Águila con la ayuda de cada uno de ustedes, trabajando voluntaria y solidariamente por cada corazón excluido e invisible"
 

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