Mabel Pugliese se convirtió el 4 de abril en el segundo caso confirmado de coronavirus en San Juan, aunque en su momento no se difundió su nombre. Este viernes la mujer decidió por primera vez hablar de cómo fue la traumática experiencia de convertirse en un positivo confirmado y aseguró que fueron días muy duros, más por el miedo y por el aislamiento que la enfermedad en sí.
Habló la mujer del segundo caso sanjuanino de coronavirus: "Lloraba todos los días"
Cuando la sanjuanina llegó a San Juan el pasado 20 de marzo nunca se imaginó que le iba a tocar a ella engrosar las estadísticas de coronavirus en la provincia y el país. Incluso tuvo un sólo síntoma, uno muy raro, que fue inflamación en la boca y una erupción en la piel. Cuando asistió a la guardia de una clínica privada se sorprendió al conocer el resultado de su test, que en ese momento fue analizado en Buenos Aires.
"Quedé internada primero y después seguí el tratamiento en mi casa", contó en su primera nota a los medios sanjuaninos que fue este viernes a Radio Sarmiento. "Fue muy difícil, tuvo también mucho miedo de la reacción de la gente, que confunde las cosas, hasta tuve que tener custodia policial en mi casa hasta que me dieron el alta", relató Pugliese, quien fue la primera confirmada luego de que le diera positivo el test a la primera paciente positiva, que sufrió un ataque a su vivienda.
El aislamiento fue uno de los factores que más afectó a la mujer de 64 años, ya que no podía ver a su familia ni tener contacto con sus hijos y sus nietos. "Mis hijos me llevaban la comida y me la dejaban lejos para no tener contacto. Así estuve hasta el 25 de mayo, sin tener contacto con nadie, y fue muy desesperante estar lejos de todos", relató.
A pesar de la contención tanto médica como psicológica con la que contó, el golpe anímico fue muy grande, incluso aseguró que lloraba todos los días debido a la soledad y el miedo. "Cuando me confirmaron que ya no tenía el virus fue muy emocionante" explicó y agregó que lo mejor fue "volver a abrazar a mis hijos y mis nietos, que durante la enfermedad pusieron el hombro pero no sólo la padecí yo, sino que ellos también pasaron por todo esto".
Hacia el final de la entrevista, Mabel Pugliese dejó un mensaje esperanzador: "Se puede salir de este enfermedad y no contagiar a nadie, pero nos tenemos que cuidar. Cualquier duda que tengan, háganse ver porque no siempre los síntomas son los que todos conocemos".