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viernes 3 de abril de 2026

judiciales

Causa del bodeguero: no quieren incorporar un estudio lapidario contra la Cámara Gesell

El informe de un especialista cuestiona la prueba con la que se lo acusó por abuso. Sostiene que está mal hecho, pero el juez rechazó incorporarlo.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Sigue sumando episodios polémicos el proceso judicial contra el bodeguero Carlos García Pareja, detenido y acusado por el presunto abuso de tres menores, uno de ellos el hijo que tuvo con la denunciante Victoria Pelliza.

Lo que vuelve a ser objetado, ahora con mayor profundidad, es la Cámara Gesell que constituye la única prueba valorada por el juez Guillermo Adarvez en contra del acusado. Esa pericia fue la que llevó a Adarvez y a dos de los tres camaristas que entendieron en la causa a procesar a García Pareja, pero la defensa del bodeguero mostró nuevos elementos para volver a poner en duda el sistema que consiste en escuchar a los menores bajo ciertas condiciones.

Ya lo había hecho en la investigación principal con dos informes de dos prestigiosas especialistas, las licenciadas Pugliese y Gattoni, quienes consideraron que la metodología de la Cámara Gesell estuvo mal empleada y las consecuencias que de allí surgieron se realizaron de manera errónea.

Luego denunciaron a la encargada de las Cámaras Gesell en la justicia provincial. Lo hicieron con un estudio de un especialista en psicología forense, Pablo Novara, que hace profundos cuestionamientos al procedimiento en esta causa. Y ahora la defensa de García Pareja intenta que ese documento, que ya está en el proceso contra la responsable de la Cámara Gesell, también sea incorporada a la causa principal que es la de abuso que lleva adelante el juez Adarvez.

La respuesta del magistrado fue un rechazo en seco. Adarvez ya se expidió, al igual que los camaristas, pero los abogados de García Pareja quieren que el documento quede en la cusa para que pueda ser valorado en el juicio oral. También presentaron un estudio psicológico de García Pareja, que tampoco fue aceptado por Adarvez.

El informe de Pablo Novara es lapidario con el empleo de la Cámara Gesell en este expediente. Llega a conclusiones similares a las de las dos especialistas que aportaron su pericia de parte, pero con cuestionamientos más severos.

Analiza las tres declaraciones de los menores, M, C e I. En el caso de M, indica que "no se obtiene un relato verbal, gestual, lúdico, gráfico, que permita aplicar los criterios para la evaluación de validación”. Y considera que la entrevistadora cometió "un error técnico de gravedad” al "introducir el tema de un presunto abuso sin que haya sido propiciado por el declarante”.

En el caso de C, Novara indica que se desarrolló una entrevista "más bien cerrada y dirigida, habiéndose determinado su credibilidad probablemente increíble”. Y para el caso de I, indica que "no constituye material suficientemente rico sino por el contrario presenta contradicciones internas propias y también con el testimonio de C”, considerando también que se trató de una entrevista "cerrada y dirigida y probablemente increíble”.

"Los contactos físicos que refieren los menores no puede determinarse que tengan la connotación erotizada o sexualizada que se atribuye, más bien parecería tratarse de intentos de acercamiento y expresión de afecto de una relación paterno filial”, indica.

Agrega que: "Cabe mencionarse que en el video en que se intenta recibir la declaración de M, hacia el final del mismo ingresa I y también se produce un acercamiento físico, acariciándolo en la cabeza, y en el mismo video al retirarse I la entrevistadora tiene también para con él un acercamiento físico, acariciándolo en su espalda de arriba hacia abajo. Podrían señalarse tales acercamientos, por ser físicos y tratarse de caricias, como erotizados?”

Y cierra señalando las características técnicas indicando que "la entrevistadora no habría tomado registro escrito, lo cual constituye una recomendación prudencial; se formulan preguntas sugestivas y direccionadas y repetidas en los testimonios; se ofrecen recursos expresivos no verbales a testigos pero no a quien podría precisarlos; se evidencia la insistencia por salvar contradicciones entre los testimonios; se advierte un error técnico de importancia al sugerir la entrevistadora que ella necesita determinadas respuestas: el yo necesito de la entrevistadora sugiere y propicia una modalidad vincular en la que el examinado queda posicionado en el lugar de quien tiene que complacer a su interlocutor. Lo cual tiene un efecto sugestivo contraindicado con la neutralidad que le cabe asumir”.

"Puede escucharse comentar a la entrevistadora cuando ya había salido I "espero que hayan cortado la declaración porque”, considerando además que durante esa declaración el testigo/víctima tuvo la facultad de extraer de su bolsillo su teléfono celular, manipularlo y luego reorientar su declaración. ¿Qué era lo que esperaba que hayan cortado?”.

 

 

 

 

 

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