Un histórico operativo en un cine sanjuanino dejó como detenidos a más de 30 personas. El hecho fue publicado en medios de comunicación el 22 de abril de 1984 y ocurrió mientras se proyectaba una película para adultos. Hasta el empleado que estaba en la boletería terminó arrestado debido a que habían asistido menores a ver los films. El sorpresivo despliegue policial ocurrió en el Cine Center, que estaba ubicado en calle Mitre, entre Mendoza y Entre Ríos.
En ese momento, el cine continuaba siendo un lugar de concurrencia de los sanjuaninos y en algunos complejos se proyectaban películas prohibidas para menores de 18 años. De acuerdo a la publicación de Diario de Cuyo, el operativo se llevó a cabo el 21 de abril en la sala cinematográfica del Cine Center. En ese momento, la programación señalaba que estaba prevista la proyección de dos películas para adultos: "Pasión impura, la pasión que penetra más hondo" y "Emanuela, esclava de la corrupción".
El relato del artículo describe que el operativo estuvo dirigido por el juez del Crimen de turno, el doctor Caballero Vidal, y fue realizado por efectivos de la Brigada de Investigaciones.
El procedimiento ocurrió minutos después de las 16, mientras estaba el intervalo de la película, y de repente se encendieron las luces de la sala, lo que llamó la atención del público presente. La publicación señala que irrumpieron fuerzas policiales en el sitio e invitaron a los espectadores a trasladarse hasta la sede de la Central de Policía. “Junto con el público fueron llevados también el encargado del cine, como así también boleteros y porteros. Tras lo cual se procedió al cierre total del cine, y al mismo tiempo al retiro de los afiches y anuncios de ambas películas”, dice la nota periodística.
En la dependencia policial verificaron que había un total de 34 demorados, entre ellos 15 menores de edad. El motivo principal de la aprehensión de los involucrados fue “por entender que tales películas presentaban escenas que atentan contra la moral y el pudor”. De esta manera, la Justicia ordenó el secuestro de las películas y el inicio de un sumario.
Este masivo operativo exhibe los estrictos controles existentes en la época sobre la convivencia y moralidad que regían la vida nocturna y cultural de la provincia en ese entonces, lo que incentivó el cierre temporal de la sala de cine. En la actualidad, el ex Cine Center es un estacionamiento de autos y parte de su fachada todavía queda como una marca de ese período.