Después de 6 años de estar cerrada y de 3 años y medio de estar habilitado el nuevo espacio para ser concesionado, la confitería de la Terminal reabrió este mes totalmente renovada para marcar un hito, ya que históricamente fue manejada por un solo prestador. Se trata del concesionario que ganó la licitación que tuvo lugar el año pasado, Rocco, propiedad del presidente de la Cámara Gastronómica y Hotelera de San Juan, Rubén Miadosqui.
Histórica reapertura de la confitería de la Terminal
Este espacio fue cerrado en 2017 y mejorado por el Gobierno pero estuvo mucho tiempo sin consolidarse la nueva administración. Y si bien desde diciembre del año pasado que la empresa se instaló en el lugar, recién se puso a punto el buffet hace un par de semanas. Rocco maneja un espacio unificado ya que la confitería, que está renovada a nueva, hay dos cocinas que definen dos sectores, siendo alrededor de 200 sillas y 50 mesas las que están a disposición de sanjuaninos y turistas para disfrutar de un completo menú.
En este nuevo comedor, donde reina el color blanco, hay opciones para veganos y celíacos, además del clásico servicio de cafetería y restorán con comidas rápidas y elaboradas. Si bien hace poco que abrió, está en el horario de atención que va de 7 de la mañana a medianoche siempre con buena cantidad de clientes y es usado no solo por los viajeros sino también por trabajadores de lugares cercanos como el Hospital Rawson o colegios de la zona.
Larga historia
La terminal, ubicada sobre calle Estados Unidos, se inauguró en 1973 y desde 1980 y durante 37 años, la confitería fue administrada por una misma persona, Dardo Palacios, quien tuvo una salida abrupta en 2017. Es que se dio tras un proceso judicial que cuestionó las condiciones bajo las cuales prestaba el servicio.
A la par que se gestiona la construcción de una nueva terminal, totalmente de cero y ubicada en Santa Lucía, el 15 de febrero de 2018 se empezaron las obras del plan integral de remodelación de todo el histórico edificio, en etapas, ya que el lugar desde la década del '70 nunca había sufrido grandes cambios. Así, se aplicaron mejoras en los 2.700 m2 de esta estación que es lo primero que ven los turistas cuando arriban a San Juan. Se hicieron arreglos en la parte exterior e interior donde se incluyó la transformación de la antigua confitería en un moderno espacio.
A fines de noviembre de 2019 se inauguraron las remodelaciones pero la confitería renovada nunca se usó, pese a que hubo dos intentos licitatorios por concesionarla. Finalmente, fue el tercer llamado por el que se logró que vuelva a funcionar de la mano de la empresa Rocco.
El período de concesión es por 5 años y se puede renovar una vez si están las condiciones dadas y el precio base de la concesión era de 142.000 pesos mensuales.